Sueños guajiros

Escrito por  Javier Soriano Guerrero Dic 31, 2017

Lo que deseo para todos mis amigos y amigas para este año 2018 que mañana lunes empieza es salud y bienestar en compañía de sus familias. Teniendo esas dos cosas lo demás llega solo.

Pero, aparte de eso, les comento algunas situaciones que estamos viviendo todos los mexicanos este fin de año.

Al empezar enero de 2017, todo mundo pensaba que con la nueva administración estadounidense de Donald Trump le iba ir mal a México. Efectivamente. Le va mal, pero no por las políticas y el racismo de Trump, sino por el propio gobierno federal que considera a los mexicanos como sus enemigos, pues ha buscado por medio de leyes de todo tipo acabar con la población. O, al menos, restringirla en sus derechos.

Veamos algunas situaciones que se han dado desde que en 2012 el gobierno de Enrique Peña Nieto tomó las riendas del Poder Ejecutivo federal.

Considero que la más importante y que más problemas dio para su imposición fue la reforma educativa, aunque aparentemente los maestros disidentes la han aceptado, no nos engañemos, pareciera que están tomando fuerza para continuar con su lucha porque que sea derogada, pues la consideran más una reforma laboral contra los maestros que una reforma educativa. Además, no resuelve el atraso educativo que tiene México en este sector.

Una de las razones por la que es rechazada la reforma educativa es que los maestros no fueron tomados en cuenta a la hora de elaborarla, pues consideran que fue hecha por personas desconocedoras de la realidad escolar, que están detrás en un escritorio y que nunca se han parado en algún plantel de alguna comunidad alejada de las ciudades. Por lo tanto, no concuerda con la realidad que se vive en el ámbito educativo.

Pero el promulgar las leyes secundarias en el mes de septiembre de 2013, el presidente Peña Nieto dijo: Invitó a los maestros comprometidos del país a sumarse a la implementación de esta reforma y a que aporten sus conocimientos y experiencias para enriquecer los parámetros e indicadores que serán utilizados para la evaluación. Ajá, primero las promulga y luego pide que se hagan aportaciones. El mundo al revés.

En julio de 2016, promulgó el presidente Enrique Peña Nieto las Leyes del Sistema Nacional Anticorrupción, donde declaró: Con el nuevo Sistema Nacional Anticorrupción trabajaremos para erradicar los abusos de quienes no cumplen con la ley, de quienes dañan la reputación de millones de servidores públicos que se desempeñan de forma íntegra y honesta.

En esta ocasión también se refirió al asunto de la Casa Blanca que causó tanta indignación entre los mexicanos; reconoció su error y, “con toda humildad”, pidió perdón a la población.

Pero, desde entonces, los actos de corrupción e impunidad se dieron más frecuentemente, siendo solapados los infractores cambiándolos de cargo o destituyéndolos del puesto, pero sin tocar para nada sus finanzas. Los pocos funcionarios corruptos que han sido detenidos fueron aprehendidos en el extranjero, algunos ya extraditados a México, pero sin que aún sean condenados por sus ilícitos.

Los primeros 20 meses del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto estuvieron marcados por la implementación de 11 reformas estructurales que transformaron la vida de los mexicanos y de diversos ámbitos de la gobernabilidad en México.

De acuerdo a Presidencia de la República, el objetivo de este ciclo de reformas es el de solucionar de forma concreta los grandes problemas de México, descrito en tres propósitos principales:

- Elevar la productividad del país para impulsar el crecimiento económico.

- Fortalecer y ampliar los derechos de los mexicanos.

- Afianzar nuestro régimen democrático y de libertades.

Vemos punto por punto qué se ha logrado con estas famosas reformas estructurales que fueron apoyadas por los tres partidos más importantes del país PRI, PAN y PRD, en el famoso Pacto por México.

1.- No se ha elevado la productividad en el país, por lo tanto, no se ha impulsado el crecimiento económico; cada vez dependemos más de las importaciones de todo tipo de productos y mercancías. La industria mexicana y el campo cada vez producen menos. Los sueldos cada vez están peor y cada día alcanzan para comprar menos.

2.- Hay que entenderlo al revés: se disminuyeron y se restringieron más los derechos de los mexicanos.

3.- Lo que se afianzó es la camarilla que dirige a este país y que no quiere dejar el poder; busca por todos los medios continuar con sus privilegios a través de los mismos políticos que tienen acaparados los cargos, brincando de un puesto a otro, heredando los espacios a sus hijos y parientes, sin dar oportunidad a nuevos personajes, a nuevas ideas.

Para abreviar, terminemos con la Ley de Seguridad Interior, que las organizaciones sociales y defensores de derechos humanos ven como un anticipo de lo que podría verse en caso de inconformidades electorales en 2018: represión militar y militarización del país, con el pretexto del combate al crimen organizado.

Mejor volvamos a lo de hoy: que reciban el año con felicidad y buenos deseos de prosperidad en este 2018.

Abrazos para todos los lectores de La Jornada Guerrero. n