AMLO: perder para ganar

Escrito por  Ginés Sánchez Feb 13, 2018

El vocero del Grupo Coordinación Guerrero (GCG), Roberto Álvarez Heredia, descartó que los sacerdotes Iván Añorve Jaimes y Germaín Muñiz, asesinados el 5 de febrero en Taxco, tuvieran nexos con grupos delincuenciales.

El titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Xavier Olea Peláez, declaró el día 6 que los sacerdotes acudieron a un baile en la comunidad de Juliantla, en Taxco de Alarcón, encuentro al que integrantes de varios grupos delictivos, apuntó, acudieron portando armas de fuego.

Dijo, asimismo, que “de los antecedentes investigados se desprende que el sacerdote Muñiz García fue fotografiado portando un arma de fuego de grueso calibre, y en otra fotografía en compañía de hombres fuertemente armados, pertenecientes a un grupo delictivo que opera en Mezcala, Carrizalillo, Taxco, Taxco El Viejo y parte de Iguala; dichas fotografías circularon durante mucho tiempo en las redes sociales”.

De ahí, el fiscal coligió que de eso “deviene que tanto la sociedad como grupos delictivos contrarios observaron dichas imágenes, así como la nota que acompañaba a dichas gráficas, relacionándolo con uno de los grupos delictivos de la referida zona”.

Posteriormente, Olea Peláez precisó que nunca dijo que el sacerdote estaba involucrado con grupos delictivos, lo cual, leyendo bien sus declaraciones, es verdad: no lo expresó directamente; no obstante, induce a pensar, sugiere, deja entrever, deduce, pues, que fue el crimen organizado el que asesinó a ambos por estar Germaín Muñiz supuestamente relacionado con un grupo criminal contrario. El señor no hizo estallar la pólvora, pero acercó el cerillo al polvorín, que prácticamente fue lo mismo porque provocó los mismos resultados.

Es ahora el vocero Álvarez Heredia quien sale al quite, para corregir el resbalón del representante de la sociedad, cuya función es actuar de buena fe.

La falta de luces empujó al fiscal a precipitarse a ofrecer la conferencia de prensa en la que presentó sus conclusiones, dando pie a que sea ahora el vocero del GCG el que le corrija la plana. Craso error irse de bruces. Y no es la primera vez. Lo ha convertido en su estilo.

Se quiso ceñir los laureles sobre las sienes y, por falta de tacto y talento, resultó raspado una vez más. n