Detengamos los asesinatos de mujeres

Escrito por  Sergio Ferrer Jul 09, 2018

Hasta el 10 de junio eran 107 mujeres asesinadas en Guerrero, según recuento de la agencia IRZA. La cifra aumenta. Diversos medios han reportado asesinatos de mujeres sin que exista esclarecimiento de los hechos. Sin que dejen de suceder estos hechos de violencia.

En estos días en que muchos jóvenes concluyeron estudios y darán otro paso adelante en su plan de vida encontramos casos contradictorios del destino que enfrentan las mujeres indígenas de Guerrero. Por un lado tenemos a Florentina Moreno Flores, de Cochoapa el Grande, quien después de su esfuerzo y dedicación terminó sus estudios en ingeniería agrónoma en Guanajuato y decidió asistir a su graduación con su bello atuendo tradicional na savi.

Infelizmente, otra joven también na savi de Cochoapa el Grande no llegó a cumplir su meta al ser asesinada en Ometepec. El cuerpo de la estudiante del Instituto Tecnológico Superior de la Costa Chica fue encontrado en el cuarto que rentaba. La indignación alcanzó a sus compañeras y compañeros, que marcharon para exigir justicia. La cifra de IRZA podemos actualizarla o compararla con la del Observatorio Ciudadano de Violencia Contra las Mujeres, quienes señalaron que al 5 de julio van 129 asesinatos de mujeres en todo el estado. Son Acapulco y Chilpancingo las ciudades con más víctimas, según lo afirmó Viridiana Gutiérrez, del Observatorio.

El Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan ha denunciado que  “Guerrero es un estado donde los hombres con poder arremeten contra las mujeres que son víctimas de la violencia. Hacen escarnio de su muerte. Mancillan su memoria. Las cosifican y catalogan como comparsas del crimen organizado; estos hombres del poder son la fiel encarnación del patriarcado criminal que se ha erigido como el más firme defensor de los feminicidas porque justifican su actuar y comparten su odio reprimido contra las mujeres”.

Es una amarga realidad que hay mujeres encargadas de investigar los delitos de feminicidios que son el principal obstáculo para garantizar justicia a los familiares. Los funcionarios públicos deben de cambiar las formas en que se está investigando para poder llegar a un fondo en las pesquisas, obligatoriamente.

Por su parte, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio anunció el mes pasado que a un año de la declaratoria de Alerta de Violencia de Género los feminicidios en Guerrero van a la alza. Ante eso pedirán una segunda Alerta de Género por agravio comparado, que es cuando una legislación o una política pública es discriminatoria contra las mujeres. Sucede que, al buen decir del Observatorio, las autoridades invisibilizan el delito al no clasificarlo como feminicidio vinculando los asesinatos al crimen o al narcotráfico, siendo que debe ser labor de la Fiscalía investigar desde su inicio toda muerte violenta de mujeres como feminicidio; que se cree e implemente una unidad especializada de análisis y contexto, que se vincule con los ministerios públicos, y que, añadiría, los funcionarios cumplan lealmente con su deber y no trabajar con base en prejuicios, malas condiciones laborales o vicios del servicio que mantengan en penumbra y dolor a las familiares de las víctimas, además de dejar a los perpetradores en total impunidad. Otra petición del OCNF es que se actualice el protocolo de investigación del delito de feminicidio, que el estado cuente con un banco de datos actualizado y proporcione la información de manera completa y desagregada que permita generar políticas de atención, prevención y sanción, y no como pasa con los datos de Banavim, que son increíbles o desfasados totalmente.

Las atrocidades siguen perpetrándose, como el caso del asesinato de la joven estudiante de la normal Viguri ultimada a balazos, cuyo cuerpo fue hallado el 30 de junio cerca de Ciudad Universitaria en Chilpancingo. Frida tenía 22 años y un balazo en la cabeza y al parecer otro en la entrepierna, de pistola calibre 28 súper. Según notas periodísticas, la joven acudió a un antro.

El 10 de junio, Sandy Lizbeth Peralta Castro, de 22 años, estudiante de Derecho en la Universidad Autónoma de Guerrero, fue asesinada a balazos y encontrada a un costado de la unidad habitacional de militares junto a seis casquillos percutidos de distintos calibres. En las redes el sitio Valor Por Tamaulipas indagó una versión de parte de lo ocurrido esa noche, mencionando a un supuesto culpable hablando incluso de la existencia de cámaras de vigilancia.

Más allá de hablar de bandos, la cuestión refiere a una situación de impunidad ante la cual las jóvenes han sido las más vulnerables; no me refiero a que sean débiles, sino a las condiciones que persisten en Chilpancingo, Acapulco, Ometepec, Tlapa.

El 8 de junio, también una joven de alrededor de 21 años fue atacada a balazos cerca de la capilla Santa Cruz, en Chilpancingo; según notas en medios, fue bajada de un vehículo y herida en cuatro ocasiones por arma larga. En diciembre una joven de Tlapa fue asesinada en Acapulco, también estudiante de la UAGro, y así una lista de casos.

Es lamentable tener que escribir letras manchadas de impunidad, letras que representan la sangre, la muerte de jóvenes mujeres. Que representan el poder impune que tienen sujetos que están actuando fuera de la ley y asesinando a mujeres como si fueran objetos. Estas letras son gritos a la Fiscalía, son gritos al gobierno, pero también a la ciudadanía, a no dejar que sigan matando jóvenes, no más.

Si bien hay acciones como los diálogos entre mujeres en la denominada #ZonaVioleta en atención a la Declaratoria de Alerta de Violencia contra las Mujeres en Guerrero, deben verse todas las aristas del porqué, buscar la prevención. Estas alertas, ante los factores que están permitiendo que criminales asesinen a las mujeres. Estoy seguro de que todos podemos hacer algo en la medida de nuestras posibilidades.

En el plano internacional, organizaciones de la sociedad civil presentaron informes sombra respecto a las situaciones que enfrentan las mujeres en el marco de la rendición de cuentas del Estado mexicano que tuvo recientemente ante el Comité de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujeres (CEDAW), que entre sus principales preocupaciones estuvo el cuestionar al gobierno mexicano ante la falta de mecanismos al interior de los poderes judiciales para identificar y erradicar sentencias que perpetúan estereotipos y discriminación por diversas causas como sexo, clase, discapacidad. n