Plaza Artz Pedregal, la oportunidad de Sheinbaum

Escrito por  Ginés Sánchez Jul 24, 2018

Una más, del voraz e insaciable cartel inmobiliario de la Ciudad de México, que se convirtió en orgía en la presente y ya extraviada administración de Miguel Ángel Mancera, es el derrumbe de la plaza comercial Artz Pedregal, plagada su construcción de irregularidades, como desde hace tiempo denunciaron, con el apoyo de la senadora Layda Sansores (siendo ignorados), los vecinos de la zona. Los abusos inmobiliarios de la aún gestión de Miguel Ángel Mancera fueron desnudados, en parte, con el terremoto del pasado 19 de septiembre en la Ciudad de México, viniéndose abajo edificios recién construidos, como si de castillos de naipes se tratara; similar a las imágenes captadas en video en el caso del mencionado y lujoso centro comercial, tan nuevo, que todavía una parte se encontraba sin terminar, y que fue anunciada su apertura con bombo y platillo por el propio ya ahora ex jefe de Gobierno.

Bien, resulta que la firma encargada del malogrado desarrollo comercial es, ni más ni menos, la misma que la que pretende construir otro (sí, otro más) centro comercial en lo que aún es el estadio azul, en la colonia Nochebuena de la ciudad. Ya en su momento, la jefe de Gobierno electa, Claudia Sheinbaum se pronunció abierta y públicamente contra la demolición del estadio y la construcción de dicho centro comercial, debido no solo a que hay en la ciudad, digamos que más que suficientes, sino que la zona es ya de por sí muy conflictiva debido a su alta carga vehicular y causaría muchos más problemas de movilidad, contaminación, dotación de servicios públicos, etcétera, de los ya padecidos hoy en día por los capitalinos.

Hace unos meses, Claudia Sheinbaum declaró su voluntad de “dialogar con los propietarios”, pero el escandaloso derrumbe de la plaza Artz Pedregal le abre una oportunidad dorada de comenzar su gestión con el pie derecho, desmarcándose en el rubro inmobiliario de su impresentable predecesor y comenzar a cumplir con varias de sus propuestas de campaña y los postulados de la izquierda: se debe expropiar o comprar dicho inmueble, ya que con esa medida el Estado daría un golpe en la mesa al iniciar su gestión, marcando la pauta y dejando en claro que no son más los empresarios insaciables, por más peso y renombre que tengan, los que mandan, sino que es el interés público el que está por encima de todo; al expropiarlo e impedir su demolición se estaría fomentando la movilidad, deteniendo los excesos inmobiliarios con toda la interminable lista de perjuicios para la ciudad, también promoviendo el deporte por encima del consumismo enfermizo, y a la sana convivencia familiar en espacios públicos; al tiempo de salvar lo que bien puede considerarse un bien inmueble emblema y patrimonio histórico y cultural de la Ciudad de México.

Amén de castigar penalmente a los responsables de un derrumbe que pudo haber costado muchas vidas, doña Claudia no debe doblar las manos ante el capital privado en este tan delicado tema, y se le presenta una oportunidad de oro para empezar su gestión dando un fuerte golpe de autoridad, dejando el claro que la suya no será solo un comité subyugado al servicio de un puñado de millonarios que están acostumbrados a que todo, desde la ley hasta la vida humana, tiene un precio.

Interesante prueba, veremos con este mediático caso, de qué estarán hechos ella y el gobierno que encabezará por seis largos años en la ciudad capital. n