Al rescate del sector energético

Escrito por  Esthela Damián Peralta Ago 01, 2018

Recientemente, el virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, dio a conocer su proyecto en materia energética, el cual se basa en cuatro puntos estratégicos y que tendrán como principal objetivo el aumento en la producción de petróleo, mayor producción de energía eléctrica y modernización de las plantas de la Comisión Federal de Electricidad.

La primera estrategia consistirá en extraer petróleo y gas con urgencia ante la caída de su producción en los últimos años.

Hace 14 años, la producción de petróleo era de 3.4 millones de barriles diarios. Hoy, es de 1 millones 900 mil barriles. Se han perdido 1 millón 500 mil barriles al día; esta tendencia a la baja se debe al abandono del sector energético y la industria petrolera. Coincido en que  si no actuamos con urgencia tendríamos problema a mediano y corto plazo.

Para este primer plan, el próximo gobierno planea destinar, desde el primer año, 75 mil millones de pesos adicionales a la inversión asignada para dicho rubro, dinero que será ocupado en explorar y perforar pozos petroleros para llevar la producción de 1.9 millones de barriles diarios a 2.5. Es decir aumentar la producción a 600 mil barriles diarios de petróleo.

Al respecto, cabe mencionar que de acuerdo con los estados financieros de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) enviados hace unos días a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), ambas compañías sumaron pérdidas por 84 mil 322 millones de pesos: 44 mil 458 corresponden a Pemex y 39 mil 864 millones a CFE.

Los resultados financieros alcanzados, se atribuyen, en gran parte, a una pérdida cambiaria. El peso tuvo una depreciación de 8% frente al dólar, al pasar el tipo de cambio de 18.34 unidades por billete verde el 31 de marzo, a 19.86 al cierre de junio.

En el informe, el director de Pemex, Carlos Treviño, comentó que siguen adelante los proyectos trazados y aprobados por nuestro Consejo, mismos que han logrado consolidar y confirmar nuestro lugar dentro del grupo de empresas de petróleo y gas más grandes e importantes a nivel mundial.

En términos operativos los resultados de Pemex fueron a la baja: la producción de petróleo crudo cayó 6.7%, pues se dejaron de producir 134 mil barriles diarios en el primer semestre. En tanto, la extracción de gas se redujo 9.3%, al pasar de 5 mil 316 millones a 4 mil 823 millones de pies cúbicos por día.

Esta situación impactó la producción de gasolinas, que mostró una caída de 28.6% si se le compara con lo registrado en los primeros seis meses del año anterior, al pasar de 941 mil barriles por día a 672 mil.

La producción de gasolinas disminuyó 29.6% y la de diésel 31.3%. De hecho, México está produciendo niveles mínimos históricos de combustibles automotores: 212 mil barriles y 129 mil barriles diarios en el primer semestre, lo que obligó a aumentar las compras externas de gasolinas en 9.8%.

Sin embargo, las exportaciones de petróleo crudo aumentaron de un millón 70 mil barriles a un millón 219 mil, un crecimiento de 13.9%.

En lo que respecta a la CFE, su reporte hace alusión a una pérdida en el semestre de 39 mil 864 millones de pesos.

Para el cierre del primer semestre los ingresos por la venta del servicio eléctrico se redujeron en 24 mil 865 millones de pesos, monto que explica parcialmente el resultado neto negativo.

Además, los costos de operación de la empresa crecieron 16.7%, de 168 mil 539 millones a 196 mil 823 millones de pesos, debido a que los precios de los combustibles que usa para generar electricidad aumentaron.

La CFE desembolsó 137 mil 137 millones de pesos para comprar esos combustibles, los cuales le costaron 11 mil 643 millones de pesos más que en el primer semestre del año pasado.

En el próximo gobierno, el plan de Austeridad Republicana del virtual presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, también se aplicará a los sindicatos de Petróleos Mexicanos y de la Comisión Federal de Electricidad-

Rocío Nahle, postulada como titular de la Secretaría de Energía, destacó el caso del sindicato de Pemex, el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), que es liderado por Carlos Romero Deschamps desde 1993 y desde entonces se ha reelegido para presidirlo hasta el 2024.

Deschamps ha sido señalado en varias ocasiones de recibir excesivos beneficios con dinero de Pemex y hacer gastos exhorbitantes en viajes, regalos para políticos, y a sus familiares se les ha visto ostentando lujosa joyería.

Nahle señaló que dichos sindicatos sufrirán recortes presupuestales, pero de manera que eso no vulnere la autonomía gremial:

Se respetará la relación sindical, hasta ahí. Los excesos, los flujos que iban hacia los sindicatos, los cientos de comisionados, eso no podrá seguir así porque va a haber una reducción al gasto burocrático, a estos excesos. Porque eso se necesita invertir  tanto en las hidroeléctricas y las refinerías como en la exploración y en las petroquímicas.

Otro tanto ocurrirá con el sindicato de la CFE, el Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM), encabezado por Víctor Fuentes del Villar, con el propósito de financiar los programas de desarrollo de la Administración de AMLO. n