Gatopardismo capamesco

Escrito por  Dic 26, 2017

Las reacciones a la pretensión de cambiar de nombre a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama) no se han hecho esperar.

Gloria Sierra López, regidora e integrante del consejo de administración del organismo, quien se ha distinguido por ser crítica del mismo, consideró que el hecho de modificar el nombre no superará su mala imagen, sino lo hará cuando el municipio tenga abasto de agua suficiente.

Necesario es apuntar que si el cambio incluyera la modificación de estructuras en toda la operación del organismo, habría que verlo con escepticismo aún, pero al mismo tiempo concediendo el beneficio de la duda hasta no ver resultados; en cambio, modificar solamente el nombre es mero maquillaje y un recurso desesperado para salir de la encrucijada.

Es criticable que los regidores que aprobaron la medida se presten a este tipo de juegos sin pensar en los acapulqueños, que son los que pagan sus sueldos y otras percepciones; el hecho de ser amigos del alcalde no los justifica para que hagan el papel de comparsas.

Tampoco puede pasarse por alto el hecho de que mientras a los trabajadores no les paguen su aguinaldo, directivos de la paramunicipal hayan aplicado tan sólo en 2016 condonaciones a los saldos de las cuentas de usuarios sin haber realizado el proceso de justificación y autorización por un monto de 6 millones 441 mil 721 pesos, ni que hayan liberado recursos a favor de proveedores sin comprobar por un total de 16 millones 431 mil 589 pesos.

Tampoco se vale que mientras no se renueva el equipo utilizado para limpieza de drenaje, se hayan liberado 170 mil 741 pesos, por concepto de gastos a comprobar y préstamos a funcionarios y empleados de la paramunicipal sin que se haya presentado la documentación comprobatoria o justificativa, ni que se haya incumplido con el procedimiento de adjudicación para la prestación de servicios, ni se haya presentado evidencia documental que los acredite por un monto de 12 millones 567 mil 847 pesos.

Ni es válido que mientras no hay herramientas, refacciones, ni materiales, como denuncia ex candidato a dirigente sindical, no se haya realizado la totalidad del entero de las obligaciones fiscales y aportaciones de seguridad social por un monto de 65 millones 894 mil 971 pesos, lo que generó recargos por 5 millones 681 mil 608 pesos mismos que fueron pagados con dinero de la Capama.

Igual de reprobable resulta que en tanto los trabajadores llevan a cabo su trabajo sin medidas de seguridad –los tres trajes de buzo para atender los cárcamos no han sido reparados–, se hayan liberado recursos a ciertos empleados de la paramunicipal por un total de un millón 118 mil 415 pesos, dinero gastado en restaurantes como Suntory, Carmènere, Sirocco, Arrecifes Restaurante & Pozolería, así como en el hotel Las Brisas, honorarios médicos particulares, medicamentos en el hospital privado Magallanes y consultas y medicamentos a favor del ahora ex director de Capama.

Y así, quieren arreglar todo con sólo cambiar el nombre a Capama; suponen que llamándola Coagua todo quedará arreglado. n