El obispo implacable

Escrito por  Mar 10, 2018

Algo o mucho sigue ocurriendo en la Fiscalía General del Estado (FGE), contra la cual llueven incesantes cuestionamientos, que no tienen respuesta.

Este jueves, el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, acusó a Roberto Álvarez Heredia de dar a conocer los crímenes que ocurren, pero de no informar sobre el avance de las investigaciones respectivas.

Al recibir a los integrantes de la Tercera Caravana Internacional de Búsqueda de Desaparecidos que llegaron a Iguala en busca de información de sus familiares, recriminó que la FGE no esté funcionando, pues no resuelve los asesinatos.

Citó como ejemplo que ninguno de los homicidios contra sacerdotes ha sido esclarecido.

En realidad, el obispo se ha sumado a las voces que en todos los ámbitos se dejan oír para denunciar la falta de justicia y la impunidad que prevalecen en la entidad, en tanto la Fiscalía se ha concretado a abrir carpetas de investigación cuyo curso y final siempre se desconoce.

En el caso de Álvarez Heredia, habrá que observar que está recibiendo pedradas que no le corresponden, pues su papel es ser vocero del gobierno del estado en materia de seguridad, cargo que se creó para cerrar el paso a las múltiples versiones que ocurrían en algunos casos de violencia.

La idea fue que se convirtiera en la fuente a la que podían recurrir los comunicadores para obtener información fidedigna sobre sucesos violentos, a efecto de evitar rumores y versiones distorsionadas.

Álvarez Heredia se venía manejando cerca del Poder Ejecutivo y del Grupo de Coordinación Guerrero, encargado de combatir la violencia y la inseguridad en la entidad, pero debido a los frecuentes resbalones del titular de la FGE, Xavier Olea Peláez, lo metieron al trabajo de la Fiscalía para detener el alud de críticas a que se ha hecho acreedor el fiscal, sobre todo en casos sonados.

La FGE, como se sabe, es un organismo autónomo que ninguna liga tiene con el gobierno estatal, aunque el fiscal trata al jefe del Ejecutivo como si fuera su superior, en tanto el gobernador se muestra muy cuidadoso en sus declaraciones para no dar la impresión de que es él quien le da órdenes.

Las críticas por la falta de resultados de la FGE han sido tan persistentes que en el Congreso estatal se llegó a plantear juicio político contra su titular, que no cuajó por el apoyo de los diputados priístas, que, de esta manera, se convierten en cómplices de la ineficiencia del organismo.

Álvarez Heredia entró a contener el fuego originado por las imprudencias del fiscal, pero ello no significa de ninguna manera que la procuración de justicia haya mejorado, como consecuencia de lo cual la ola de protestas sube de nivel cada día.