¿Y los 43?

Escrito por  May 07, 2018

La efervescencia electoral ha servido al gobierno para desviar la atención de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, pero no para que familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos olviden la tragedia y la omisión oficial de procurar justicia.

Hace unos días, padres de los desaparecidos y organizaciones sociales que los apoyan, llevaron a cabo una serie de protestas con el propósito de exigir al gobierno que, a 43 meses de lo sucedido, no olvide cumplir los acuerdos alcanzados con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para conocer la verdad de lo ocurrido y de la misma manera castigar a los responsables.

Este sábado, por otro lado, terminó la visita de la organización gubernamental alemana Pan para el Mundo, que vino a conocer el estado que guardan las investigaciones sobre el caso.

Nada alentadoras resultaron las conclusiones de la organización no gubernamental.

Cornelia Fülkrug Weitzel, presidenta de Pan para el Mundo, manejó en conferencia de prensa, entre otros conceptos, los siguientes:

Tengo que decir que “estamos muy afectados por las dimensiones de la crisis de derechos humanos, sobre todo aquí en Guerrero”. “Estamos consternados por el caso de la alta cantidad de personas desaparecidas, que no se investiga desde hace mucho”. “Estamos consternados por las dimensiones del ejercicio de la violencia, y de lo indefenso que se encuentra la población.

Especialmente sobre la vulnerabilidad de los defensores de los derechos humanos en este país, especialmente en el estado de Guerrero”. Del caso de los 43 desaparecidos, apuntó: “Se ha trabajado poco en la investigación; “estamos preocupados por el poco nivel de profesionalismo de la investigación por parte de las  diferentes instituciones del Estado, que se contradicen”.

Tal es parte de lo que Pan para el Mundo llevará a Alemania y a la Unión Europea; otras organizaciones no gubernamentales que han venido y se han llevado lo mismo no ha tenido repercusión favorable alguna.

El gobierno de la República se mantiene impasible, aferrado a su inamovible verdad histórica; sobrelleva a la CIDH, lo mismo que a los padres y organismos internacionales no gubernamentales, con el evidente ánimo de ganar tiempo para que termine la actual administración sin dar a conocer la verdad y sin castigar a los culpables. n