Aire fresco en el priísmo

Escrito por  May 13, 2018

Desde que José Antonio Meade Kuribreña se despojó de la etiqueta de candidato presidencial ciudadano para vestirse con los colores del Partido Revolucionario Institucional, que fue quien lo postuló, los priístas están incontenibles.

Una reacción inmediata como muestra de aceptación, fueron los desplegados que gobernadores priístas publicaron de inmediato haciendo público su apoyo al que ahora sí ven como su candidato.

Adormecidos y apáticos hasta hace unos cuantos días, los mandatarios desplegaron inusitadas muestras de adhesión a quien, de candidato ciudadano, pasó a ser candidato priísta.

La misma militancia priísta se siente ya representada por un candidato.

Razones como éstas mueven a los analistas políticos a pensar en la nada remota posibilidad de que Meade abandone el tercer sitio de las preferencias electorales y se acerque al puntero, Andrés Manuel López Obrador (Juntos Haremos Historia: Morena, PES, PT), que no corre sino vuela, en tanto Ricardo Anaya (Por México al Frente: PRD, PAN, MC) se ha estancado, después de mover momentáneamente las agujas en su favor luego del debate.

La euforia priísta cundió ayer en Acapulco ante la visita de la coordinadora de la oficina del candidato Meade Kuribreña, Vanessa Rubio Márquez, quien anunció que el próximo 19 de mayo, cuando inicien las campañas a las alcaldías en todo el país, representará el punto de quiebre para mostrar la fortaleza del PRI. Pareciera que ese punto de quiebre tuviera el sello de golpe de timón mediante el cual el aspirante priísta a la Presidencia de la República buscará remontar el marcador.

Rubio Márquez hizo hincapié en que durante las campañas locales, los candidatos a alcalde demostrarán la fuerza del Revolucionario Institucional en los recorridos en tierra, en sus movilizaciones y en su acercamiento con las bases y los ciudadanos, donde quedará de manifiesto la estructura del tricolor.

Rubio Márquez resaltó que “el próximo sábado empiezan las candidaturas municipales, creemos que aquí es donde está mucho de la fuerza del PRI, en la tierra, en las presidencias municipales, con las bases, y eso nos llena de entusiasmo, de ilusión”.

Aunque la probabilidad de que Meade se acerque a López Obrador en la preferencia ciudadana es muy escasa, los priístas se muestran muy entusiasmados, como niños con juguetito nuevo; habrá que esperar consecuencias y resultados. n