Entre héroes y los que nada son

Escrito por  May 14, 2018

Los hechos contra las fuerzas de seguridad han marcado en los últimos meses la lucha contra la violencia en Guerrero: el asesinato de seis policías estatales en la segunda decena de abril en el municipio de Zihuatanejo, y el de tres militares sucedido en la primera de mayo en Coyuca de Catalán.

Los dos cimbraron e indignaron al gobierno. Los caídos, tanto los estatales como los federales, fueron despedidos con todos los honores y con el tratamiento de héroes.

Ha sido la gota que derramó el vaso, expresó el gobierno del estado respecto a los estatales.

En cuestión de horas detuvieron a cuatro sospechosos en Petatlán; poco después, en dos o tres días más, ni siquiera en semanas, detuvieron a otros seis; ayer domingo, la Secretaría de Seguridad Pública estatal dio a conocer la detención de siete individuos más a los que involucran con el ataque a los policías.

Con relación a los tres militares, el subsecretario de la Defensa Nacional, general de División Diplomado de Estado Mayor Roble Arturo Granados Gallardo, quien en representación de la Secretaría de la Defensa Nacional vino a la ceremonia luctuosa, expresó: “Es una afrenta directa a las instituciones nacionales, es una afrenta directa a todo el estado mexicano”.

Sentenció que “actuarán con la ley en la mano e irrestricto respeto a los derechos fundamentales de las personas para que en coordinación con las autoridades civiles se dé con los responsables para que estos sufran el castigo que la ley establece”.

Ayer, el vocero del Grupo Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia, informó que fue asegurado y puesto a disposición de un juez, un sujeto, como probable responsable de la muerte de los tres elementos del Ejército.

El mensaje, claro y preciso: donde duele, duele. ¿Cuántos políticos, líderes de partidos, precandidatos, candidatos, ciudadanos, han sido asesinados y abandonados sus casos? ¿Cuántos miles de expedientes dejó sin resolver el fiscal saliente?

Aquellos eran héroes, estos ¿qué son? Aquellos son merecedores de honores, ¿estos de qué? ¿Sólo la muerte de elementos estatales derraman el vaso?¿Y la desaparición forzada de miles cuyos familiares buscan por cerros y ciudades, no es una afrenta para nadie? ¿Tampoco merecen justicia los 43 estudiantes normalistas desaparecidos? n