Ieejag-trabajadores, sin acuerdos

Escrito por  May 16, 2018

Los resultados de la plática sostenida entre Miguel Mayrén Domínguez, director del Instituto Estatal para la Educación de Jóvenes y Adultos del Estado de Guerrero (Ieejag), y 69 maestros que reclaman el reconocimiento de antigüedad además de otras demandas, no dan motivo para echar las campanas a vuelo, pero tampoco para arrojarse a la barranca.

Mayrén Domínguez explicó que ni el Instituto ni el gobierno del estado, están en disposición jurídica de dar cumplimiento a las exigencias de técnicos docentes.

El Ieejag, precisó, es de orden federal, por lo que los salarios de los trabajadores se pagan a través de la Secretaría de Hacienda. “Ni el instituto ni el gobernador están facultados para expedir plazas certificadas, pues el Ieejag opera con recursos de la Federación”.

Hasta ahí, el punto está claro; ahora bien, si ni el Ieejag ni el gobierno estatal pueden satisfacer las exigencias de los trabajadores, pero sí pueden ponerse de acuerdo con los técnicos para buscar acuerdos con la Federación. El reclamo de antigüedad no es ninguna ocurrencia ni capricho, es un planteamiento apegado a la legalidad; de otra manera no se entendería que la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje haya emitido un laudo ordenando que les sea reconocida.

La autoridad laboral emite un veredicto que se tiene que cumplir, pero si ni el Ieejag ni el estado lo pueden hacer porque no les compete, están obligados a dar seguimiento legal, por una parte, y por otra, deberían buscar puntos de acuerdo con los demandantes para gestionar ante el gobierno federal la solución con la que ambas partes –patrón y trabajadores- queden satisfechos.

Mayrén Domínguez alude en descargo que hay un contrato colectivo de trabajo firmado con el Sindicato Nacional de Trabajadores para la Educación de los Adultos, pero, vale agregar, también hay una sentencia dictada por Conciliación.

Ahora que no es sano ni conveniente que trabajadores y patrones llegaran a atrincherarse en posiciones irreductibles porque a nada constructivo conducirían, sino lo más adecuado es que no abandonen el diálogo y que con apego a la comprensión y a la justicia, lleguen a acuerdos, siendo el primero de ellos uno que implique la liberación de las oficinas tomadas y la reanudación de actividades. n