Tortura, procedimiento inveterado

Escrito por  Jun 26, 2018

La Organización de las Naciones Unidas ha hecho hincapié en todo momento en la eliminación de la tortura como método para obtener confesiones.

Ayer, con motivo del Día Internacional en Apoyo a las Víctimas de la Tortura, el representante de la ONU-DH en México, Jan Jarab, rechazó la utilización de la tortura como método de investigación criminal, y condenó su aceptación y tolerancia como medio para extraer confesiones.

Sostiene que si, a causa de la tortura, una persona confiesa haber cometido un delito, no significa haber probado su culpabilidad; sólo significa haber vencido su capacidad para resistir el dolor. Reforzó: “Resultan anacrónicas y reprobables las expresiones públicas que aceptan las confesiones extraídas mediante tortura y con base en ellas dan por hecho la culpabilidad de un delito a quienes la han sufrido”.

El hecho de que la Procuraduría General de la República esté liberando a detenidos por el caso Ayotzinapa al comprobarse que se confesaron culpables por torturas, es un testimonio claro de la ausencia de una investigación científica en el país.

No se diga a nivel estatal; no se sabe de cursos de capacitación en materia de investigación en los que participen policías ministeriales, que son los encargados de las investigaciones. Eso, por un lado; por otro, lo que sí se sabe son las condiciones de carencia en que mantienen a las diversas dependencias que componen a la Fiscalía General del Estado, donde falta lo más elemental.

La entrada del Sistema Penal Acusatorio suponía no sólo mejoras en la calidad de la impartición de la justicia, sino también en el funcionamiento de las áreas de la Fiscalía General del Estado. Quien fue su titular, Xavier Olea Peláez, solía quejarse al principio de la carencia de recursos materiales, científicos y humanos. Y dejó de hacerlo cuando lo regañaron, lo que no significa que que las deficiencias se hayan subsanado.

No puede desaparecer la tortura sólo porque la ONU lo recomiende; se requiere, en principio, voluntad del gobierno en turno y seguimiento del que viene; además, tiempo y recursos económicos, pero no hay decisión en algún sentido. n