Siempre no

Escrito por  Jun 27, 2018

Impactó no sólo a los simpatizantes de Movimiento Regeneración Nacional, sino al mundo político en general, la respuesta que el candidato del Partido del Trabajo (PT), Zeferino Torreblanca Galindo, expresó al candidato presidencial de Morena, Andrés Manuel López Obrador, a su petición de declinar a favor de Adela Román Ocampo, candidata de la coalición de su partido a la presidencia municipal de Acapulco.

“Ya no es tiempo”, manifestó mediante un video que circuló el lunes en redes sociales y ayer martes en conferencia de prensa.

Por un lado, es obvio que no le gustó a Torreblanca Galindo la manera en que López Obrador le hizo “la invitación”.

Torreblanca esperaba que primero lo platicaran en privado.

Por otro lado, el ex gobernador guerrerense hizo referencia a que planteó su ofrecimiento de declinar a favor de Adela Román el 20 de mayo, siempre y cuando se lo pidiera López Obrador.

Es de pensarse que al esperar que fuera AMLO quien le solicitara renunciar a favor de la candidata, López Obrador le ofreciera algún cargo en su gabinete, y ahora, ya que está el tiempo encima y todos los puestos ya están repartidos, Torreblanca consideró que la petición llegó demasiado tarde.

Si estaba dispuesto a retirar su candidatura, no es explicable su objetivo de contender, y menos aun cuando expone que quiere gobernar Acapulco “porque soy el único que puede hacerlo”, en tanto que a Adela Román no le ve probabilidades, ni de ganar, ni de gobernar bien. Entonces, si quiere tanto al municipio, ¿por qué iba a declinar por ella cuando, según su propio dicho, el que puede gobernarlo es él?

Torreblanca justifica diciendo que no se trata de asegurar un puesto; pues, según los pronósticos, ni como candidato ganará nada, ni sumándose a Adela Román obtendría nada, porque a la mujer no le alcanzará para triunfar.

Si la jugada estuvo bien o no, se verá el próximo domingo en las urnas, que será donde se refleje la fuerza real de los contendientes.

Lo que podían hacer ya lo hicieron, ahora habrá que esperar la hora de sufragar; para razonar su voto el electorado dispondrá de tres días a partir de mañana jueves. n