Impugnan la violencia

Escrito por  Jun 30, 2018

Como para que nadie olvide que la violencia está presente en el proceso electoral y crece conforme se acerca la jornada de votaciones, este jueves, Jorge Luis Vargas Díaz, encargado de la estructura electoral del PRD en Chilapa, fue asesinado a balazos en el interior de la casa de campaña en esa cabecera municipal, en tanto dos policías estatales asignados como escoltas de la candidata del PRI a la alcaldía de José Joaquín de Herrera, Orquídea Hernández Mendoza, fueron heridos a balazos, entre Chilapa y Hueycantenango.

Al condenar el asesinato, la coalición Por Guerrero al Frente denunció que, a pesar de existir desde hace cuatro meses un mapa de riesgo, las autoridades no han hecho absolutamente nada para contrarrestar la situación que se da en esas regiones.

Uno de los declarantes, Ricardo Barrientos, líder estatal del PRD, señaló que los ataques contra perredistas no han parado, y a unas horas de la jornada de votaciones esta crisis de seguridad “crece, y parece que se hace con la intención de que la gente se asuste y no participe”.

Ayer, Germaín Carrasco, candidato del PAN en Igualapa, acusó al candidato del PRI de amenazarlo en su vivienda con pistola en mano y acompañado de otros sujetos. Ramón González, candidato del PPG en Igualapa, aseguró que el candidato del PRI, Apolonio Álvarez, con golpes de cacha de pistola le dañó el auto, y le ponchó las cuatro llantas con barreta.

Respecto a la queja de Barrientos, habrá que decir que dicho quedó en su oportunidad que el mapa de riesgo elaborado por el gobierno y distribuido entre los candidatos tenía como objetivo oficial ponerlos sobre aviso respecto a cómo estaba la inseguridad para que ellos determinaran adónde entraban a hacer campaña y adónde no.

No faltó quien de inmediato revirara haciendo ver a la autoridad que su trabajo estaba de más porque los candidatos conocían bien cada región.

Lo cuestionable estriba en el plan elaborado por el Grupo de Coordinación Guerrero para garantizar un proceso electoral tranquilo.

Tan no ha funcionado, que sigue derramándose sangre y, peor aun, sin que se detenga a los responsables.

Si hasta ahora no ha habido capacidad de frenar la violencia en el proceso electoral, significa simple, sencilla y llanamente que tampoco lo podrían hacer, en dado caso, el día domingo 1º de julio cuando la sociedad acuda a las urnas. n