Casi se ha extinguido el arte de fabricar máscaras para danzantes en Tecpan Foto: Rodolfo Valadez Luviano

Casi se ha extinguido el arte de fabricar máscaras para danzantes en Tecpan

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Jul 29, 2018

Emiliano Patricio Orbe es el único artesano que las elabora


Tecpan, 28 de julio. Emiliano Patricio Orbe, es el único fabricante de máscaras que queda en Tecpan. Un arte que poco a poco se ha extinguido entre los pobladores, al grado de que hoy son contados aquellos que dedican su talento para elaborar objetos relacionados con la fiesta de San Bartolomé Apóstol.

Es hijo de Gildardo Patricio Texta, considerado por muchos en Tecpan como el mejor fabricante de máscaras en la historia de la ciudad; de hecho, actualmente, varias de sus creaciones son usadas por los danzantes de los siete bailes tradicionales de la fiesta religiosa: La Danza del Toro, La Danza de La Pluma, La Danza del Tigre, La Danza del Macho, La Danza de Los Panaderos, La Danza del Cortés y La Danza de los Mapaches.

Su pequeño taller está en el patio de su casa en la colonia Lagunilla de Tecpan. Ahí, se pueden ver herramientas desgastadas por el uso, trozos y varas de madera, carretees de hilo grueso, martillos, cinceles, lijas, latas de pintura y pinceles.

Actualmente, Emiliano trabaja en la fabricación de dos máscaras, una del Viejo y otra de la Vieja que le encargó el comité organizador de la fiesta patronal para que las usen los que interpretarán esos personajes en La Danza del Toro de La Capilla.

Para el artesano, hacer mascaras es su humilde forma de contribuir para que la fiesta de San Bartolomé Apóstol no muera, porque está seguro, según dijo, que quienes se dedican a hacer los toros de petate, las máscaras, a bailar las danzas e interpretar los personajes de las mismas son los que mantienen viva la costumbre y la hacen única de Tecpan, “sin ellos la fiesta sería una más”, afirmó.

Explicó que, “las máscaras se hacen con madera que se conoce como de palo de jiote o maimillo, que es ligera y fácil de tallar, además de que dura mucho tiempo; sin embargo hay que trabajarla cuando está húmeda, ya que una vez seca da más trabajo”.

Agregó: “el pedazo de madera se talla y se desgasta con las herramientas hasta que se le va dando forma de rostro. Luego se detallan los ojos, la nariz, la boca, los cachetes, la frente y finalmente se pinta. Una con rostro de Vieja y la otra con el de Viejo”.

Según el artesano, es triste saber que es el único que queda en Tecpan dedicado a hacer máscaras, porque eso representa que los adultos y jóvenes van perdiendo interés en participar en la tradición como lo hacían muchas personas años atrás.

Así como casi nadie quiere aprender a hacer máscaras y toritos de petate, dijo, también pocos se interesan por formar parte de los grupos de baile que interpretan las danzas tradicionales, y eso es preocupante porque es como si la tradición muriera poco a poco entre la misma población.

A pesar de ser el único que hace mascaras en Tecpan, asegura que la venta sigue siendo muy buena. “Basta con que la gente sepa que hice los pares de máscaras para que comiencen a llegar a la casa a preguntar y comprarlas. La aceptación sigue siendo buena y por eso es que continúo con este oficio, al que me dedicaré hasta que Dios me lo permita”, aseguró.