Mujeres lloran a los dos comunitarios caídos al enfrentarse en la madrugada con civiles armados leales al comisario Florentino Melchor, simpatizante del proyecto hidroeléctrico La Parota. Mujeres lloran a los dos comunitarios caídos al enfrentarse en la madrugada con civiles armados leales al comisario Florentino Melchor, simpatizante del proyecto hidroeléctrico La Parota. Foto: Rubén Vázquez Santiago

Once víctimas mortales dejan dos enfrentamientos en Cacahuatepec

Escrito por  Roberto Ramírez Bravo y Héctor Briseño Ene 08, 2018

Primero chocan comunitarios y civiles; más tarde, policías abaten a tres de la Crac

Al final de la operación, agentes ministeriales detienen al líder del Cecop, Marco Antonio Suástegui

Había orden de aprehensión contra el dirigente opositor a La Parota, dice el fiscal en conferencia


Dos enfrentamientos armados en los que participaron civiles, comunitarios de la Crac y policías, dejaron 11 muertos este domingo en Cacahuatepec.

Por la madrugada, policías comunitarios y civiles armados afines al comisario de La Concepción, Florentino Melchor, se enfrentaron a balazos y en la refriega murieron dos comunitarios y seis de los civiles.

Este conflicto comenzó el fin de año pasado, cuando los comunitarios detuvieron a un presunto sicario que se identificó con tres nombres y que declaró haber sido contratado para asesinarlo al vocero del movimiento opositor a La Parota, Marco Antonio Suástegui Muñoz, y a otras dos personas.

El viernes, relató el dirigente del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa La Parota (Cecop), Suástegui Muñoz, los comunitarios detuvieron a quien, según el primer detenido, había contratado sus servicios, que resultó ser el comisario suplente, Cecilio Morales Marcos.

Ese mismo viernes, Florentino Melchor se presentó en la Casa de Justicia de la Policía Comunitaria para exigir la liberación del suplente, y hubo jaloneo verbal, pero no pasó a mayores.

A las 3 de la madrugada del domingo, relató Suástegui Muñoz, en el contexto de la feria patronal que se celebra estos días, un muchacho simpatizante del comisario, llamado José Ángel Morales Navidad, se presentó en la casa policial y, para burlarse de los comunitarios, empezó a orinar enfrente de la comisaría.

Los policías lo detuvieron, pero él se escapó y corrió hacia la comisaría, que se ubica a unos metros de la comandancia de la comunitaria y donde hasta un poco antes estaban el comisario –que se acababa de retirar– y sus compañeros.

Los policías, dijo Suástegui, fueron tras el joven, pero fueron recibidos a balazos. Uno de ellos cayó muerto, abatido por la espalda al intentar retirarse. Empezó el intercambio de disparos, y otro comunitario cayó. Del bando contrario, al final de la refriega, resultaron seis muertos, entre ellos un hermano del comisario y su sobrino de 16 años.

Por la mañana, para cuando llegaron los reporteros, los cuerpos de los dos comunitarios, que respondían a los nombres de Ulises García Martínez y Eusebio Elasio Martínez, se encontraban en la banqueta cubiertos por un zarape. Una niña, hija de uno de ellos, lloraba sobre el cadáver, mientras los vecinos miraban consternados, y algunos familiares también lloraban. Dos veladoras blancas fueron colocadas a los pies de los muertos y otras dos cerca de sus cabezas.

Suástegui Muñoz contó a los reporteros su versión de los hechos y presentó al detenido, identificado como Alejandro Liborio López o Guillermo Marín López o Iván Soriano Leal, quien además tenía credenciales que lo acreditaban como soldado del Ejército, como presidente del Consejo de Vigilancia del poblado de Cacahuatapec, y otras, así como una fotografía en que aparece vestido y armado como policía.

Relató que este hombre sostuvo reuniones con simpatizantes a la presa La Parota, particularmente el comisario Florentino Melchor, y el comisario suplente Lucio Méndez Arciniega, “para matarme a mí, a Cenobio Carmen y a Cecilio Morales Marcos”, y el viernes en un careo el comisario reconoció esas reuniones, por lo que se le iba a detener, pero él pidió que se le dejara terminar la feria, y los comunitarios aceptaron. Sin embargo, dijo Suástegui, “él ya tenía a los hombres armados”, que se encontraban en la comisaría cuando ocurrió el enfrentamiento.

Dijo que se decomisaron armas 9 milímetros y una pistola súper. Entre los muertos del otro lado se encontraba Alejandro Melchor, quien era policía preventivo de Acapulco y fue uno de los que dispararon, aseguró.

En la comisaría se encontraban unas mujeres, y sólo había un cadáver, el de Alejandro Melchor, pues los otros habían sido trasladados a sus casas por sus familiares. Ahí había sillas y mesas, al igual que en la cancha, que se ubica entre ambos inmuebles, la comisaría y la comandancia de la comunitaria. Una de las mujeres, que dijo ser hermana del muerto, aseguró que los comunitarios entraron disparando y que entre las víctimas estaba su sobrino Alejandro Melchor, hijo del muerto, de sólo 16 años. Desperdigados entre la iglesia y la comisaría se encontraban otros campesinos afines al comisario. En la cancha todavía estaban las mesas y las sillas del baile de la feria, y sobre ellas había botellas de cervezas vacías. El templete del grupo musical estaba igual.

Alrededor de las 10 de la mañana llegó a la comunidad un grupo de policías estatales, lo que generó un momento de tensión, incluso se cortaron cartuchos entre los comunitarios y los estatales. Sin embargo, la intervención de Suástegui Muñoz y del propio comandante que venía al frente de los uniformados, evitó un enfrentamiento. Más tarde llegó el fiscal Esteban Maldonado, acompañado de policías federales y una patrulla del Ejército, y él retomó el diálogo con Suástegui, y finalmente se permitió que hicieran el levantamiento del cadáver que estaba en la comisaría y levantar las diligencias del caso. Por su parte, los comunitarios no permitieron que los agentes se llevaran los cuerpos de sus muertos, y los agentes del Ministerio Público tampoco lo intentaron. Una vez concluidas las acciones, los agentes procedieron a retirarse.

Los otros tres decesos

El vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia, informó que unos 120 policías ministeriales del estado, apoyados por elementos del Ejército mexicano y policía estatal, tomaron el control del poblado de La Concepción.

El portavoz señaló que en el despliegue fueron detenidos 30 comunitarios, incluido el vocero de los opositores a La Parota, Marco Antonio Suástegui Muñoz, quienes portaban siete armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas, quienes fueron trasladados a la coordinación regional de la Fiscalía del estado en Acapulco.

De igual manera, fueron liberadas dos personas que los comunitarios mantenían privadas  de la libertad.

Álvarez Heredia indicó que durante el operativo fueron abatidos tres supuestos policías comunitarios, quienes se resistieron al arresto y abrieron fuego contra personal uniformado; por parte de las fuerzas de seguridad no se presentaron bajas.

El funcionario expresó que “se tiene un número de ocho personas fallecidas, más otras tres personas que murieron, por lo que asciende a 11 las personas privadas de la vida, esa es la información que tenemos hasta el momento”.

Añadió que durante la detención se encontró a los policías comunitarios 580 dosis de mariguana y siete de ellos portaban armas prohibidas.

Mientras que el titular de la Fiscalía General del Estado, Xavier Olea Peláez, indicó que Marco Antonio Suástegui tiene una orden de aprehensión por homicidio.