Aumentó el voto duro del PRI; fue satisfactorio, pero no exitoso: dirigente

Escrito por  Roberto Ramírez Bravo Jul 12, 2018

Toca analizar y caminar hacia la propia refundación del partido, indica Roberto Pastor

Los candidatos no compitieron contra sus pares, sino contra AMLO, afirma el secretario de Acción Electoral


El balance para el PRI tras la elección del 1º de julio, es “razonablemente bueno, satisfactorio, sin que se diga exitoso”, porque hubo varios factores que los condicionaron, y no obstante, en Guerrero el partido aumentó su voto duro, ganó la primera minoría en el Senado, y obtuvo alcaldías importantes como Zihuatanejo, y otras en Tierra Caliente y La Montaña, expresó el secretario de Acción Electoral, Roberto Pastor Reynoso. 

Sin embargo, dijo que ahora su partido debe entrar en el análisis profundo de lo que ocurrió, y de la conveniencia de renovar a sus dirigentes como un proceso natural después de un descalabro. 

El dirigente tricolor aseguró por otra parte que el gobernador Héctor Astudillo podrá salir adelante a pesar de quedarse prácticamente solo, sin Congreso local ni federal, ni Federación a su favor, porque siempre se manejó con respeto a las demás instancias de gobierno y cosechará de esa actitud. 

En todo caso, dijo, “yo no creo que el voto de castigo haya sido para el gobernador. Los escándalos de corrupción en otros gobernadores dañaron al PRI”. “Yo creo que sus prendas y el respeto que ha tenido con todos los actores es fundamental.

Él ha trabajado para todos. La muestra es Acapulco, donde ha habido una gran inversión aun con un gobierno perredista, como nunca, y no por el simple hecho de que sea un gobierno perredista va a dejarlo en el abandono. Y lo vimos, hace unos días con el encapotamiento de la cima. Yo creo que el gobernador seguirá trabajando como siempre sin mayor ánimo que cumplir con sus promesas de campaña”, señaló. 

Dijo que la elección del 1º de julio tuvo muchas particularidades, como el ser la más grande en términos de candidaturas que estuvieron en juego, armarse sobre una reforma electoral inacabada de 2014, ser por primera vez concurrente en todos los niveles, haber incluido por primera vez a los candidatos independientes, y que los partidos que participaron no lo hicieron solos, sino a través de tres grandes coaliciones.

Además puso a prueba a los órganos electorales, e incluso por primera vez dejó ver un divorcio entre el Instituto Nacional Electoral y el Tribunal Electoral. 

Todo ello, sostuvo, generó el fortalecimiento democrático, y en el caso de los priístas, señaló, les dejó también una renovación interna que a través de su asamblea nacional en Campeche, dio origen a la participación de candidatos externos para la presidencia de la República, la asignación de 30 por ciento de candidaturas a jóvenes, y un juego democrático interno donde no hubo participantes que se hayan quejado o que hayan acudido a los órganos de justicia partidaria o a los tribunales electorales. 

En el caso de Guerrero, señaló, el PRI hizo una alianza solo con el Partido Verde y el resultado fue de 26 municipios y seis distritos de mayoría ganados.

“El balance que hacemos es que sí traemos candidatos competitivos que los ponemos par a par y traíamos los mejores candidatos, pero sucedió que la ola atractiva que fue la postulación de AMLO, evidentemente arrastró en un voto lineal, y el propio candidato lo dijo en su campaña: votemos por las 5 boletas. 

De tal manera que los candidatos no compiten contra sus pares, sino contra López Obrador”, dijo. Expresó que en términos generales la ciudadanía buscó una alternativa. Ya lo había hecho en 2000 y 2006 con el PAN y no funcionó, y le volvió a dar la oportunidad al PRI, pero luego hubo muchos escándalos de corrupción con los gobernadores, y ahora buscó una alternativa diferente y por eso votaron masivamente por López Obrador.

“En este entorno, evidentemente fueron un detonador para que el ciudadano dijera ya estamos convencidos de que el PRI no hay avance en este momento”, lamentó. Sin embargo, dijo que en 2021 la situación no será igual, pues López Obrador no será candidato y estará ocupado en la conducción del país.

El PRI, aunque no ganó muchas posiciones, aumentó su voto duro, y ahora tendrá que caminar de manera natural hacia su propia refundación, y reflexionar bien las cosas.