En Guerrero, 600 policías municipales están sin certificar, pero activos: CESP

Escrito por  Citlal Giles Sánchez Feb 03, 2018

Ayuntamientos tienen hasta septiembre para regular a sus uniformados, dice Solís Peralta

Niega la secretaria ejecutiva del Consejo que alcaldes se resistan a depurar a su fuerza policial

Los controles de confianza sí se aplican de manera veraz por el Centro Evaluador Estatal, sostiene


Chilpancingo, 2 de febrero. La secretaria ejecutiva del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP), Nybia Solís Peralta, informó que en Guerrero hay unos 600 policías municipales que no están certificados y que permanecen en activo, por lo que manifestó que se tiene hasta septiembre del próximo año para que los ayuntamientos o de baja a dichos policías o bien se certifiquen. 

Entrevistada al término del informe anual de la presidenta del ITAIG, Solís Peralta manifestó que el regular a las policías municipales y estatales se tiene que hacer de manera constante, “la licencia oficial colectiva tiene un término de seis meses y el control de confianza tiene una duración de tres años, entonces debemos estar constantemente revisando”, y dijo que este año toca revisar cuántos policías están en permanencia y cuántos no aprobados. 

Sobre el caso de Chilpancingo, en el que toda la policía municipal está siendo investigada por la desaparición de jóvenes, dijo no estar enterada en cuanto a las investigaciones, sin embargo aseguró que los controles de confianza sí se aplican de manera veraz, a través del Centro Evaluador Estatal, pero hay también quienes se evalúan en el Centro Federal. 

Solís Peralta aseguró que los controles de confianza si funcionan, ya que deben ser “responsablemente cuidadosos de a quién se le va a dar un arma o a quién vamos a sacar a la calle a vigilar al pueblo”. 

Sin embargo reconoció que sí se tiene un problema con las fuerzas policiales “pero no es de Guerrero, es de todo el país”, por lo que consideró se debe atender primeramente a los municipios y llamar a los alcaldes a que regularicen a sus policías municipales. 

“Este año tuve que enviar un oficio a los alcaldes para que involucren un porcentaje de su Fortamun para prevención porque ellos tienen que inhibir el delito”, dijo. 

En el estado se tiene una fuerza municipal total de 4 mil 200 y de éstos sólo están certificados 3 mil 600, es decir unos 600 policías que no están certificados pero que siguen en funciones. 

Dijo que el gobierno del estado no sanciona a los ayuntamientos que no da de baja a los policías que no pasan los exámenes de control y confianza, sin embargo “los hechos que se han vivido en este año en varios municipios del estado, deja muy claro en lo alcaldes que es bien importante que tengan regularizados a sus policías”, pues manifestó que si hay policías involucrados en algún ilícito, forzosamente va a estar involucrado el que lo tenía ahí dentro, por lo que recomendó a los alcaldes que “si les notifican que los policías no están aprobados, los retiren a la brevedad”. 

Solís Peralta rechazó que los alcaldes se resistan a depurar a su fuerza policial, y argumentó que si no se dan de baja a los no certificados es por la falta de recursos para liquidarlos. 

“Los recursos en materia de seguridad son muy limitativos en los municipios y ellos al hacer una liquidación de un elemento es quitarle un dinero a una acción social o de gran impacto a la ciudadanía”, mencionó. 

De hecho –confió– que para este año a través del Fortamun se cuente con un recurso, para la liquidación, estimación que se hizo antes de aprobarse el presupuesto de 2017. “Si tiene 15 policías, pues que se empiece a liquidar con siete; tiene que haber una intención de parte de ellos para que el sistema también vea voluntad de hacer a un lado del policía que no funciona”. 

Recordó que en septiembre de 2019 es el último plazo para que en Guerrero se tenga a todas las policías municipales y estatales certificadas y quien no cumpla, será sancionado por parte de la federación. Actualmente dijo, de los 3 mil 600 policías certificados, hay mil 200 policías a los que están por vencer su certificación por lo que tienen que reactivar su vigencia y determinar si continúan o se les da de baja.