No están solos, dice la Iglesia Católica a los familiares de los desaparecidos Foto: Raúl Aguirre

No están solos, dice la Iglesia Católica a los familiares de los desaparecidos

Escrito por  Roberto Ramírez Bravo Mar 14, 2018

Durante una misa llama a los indiferentes a solidarizarse


En homilía por los desaparecidos, los sacerdotes Jesús Mendoza Zaragoza, párroco del Kilómetro 30, y Salvador Cisneros Preciado, presidente del Consejo Interreligioso, llamaron a la sociedad en general a asumir su responsabilidad en la realidad que vive el país, con asesinatos, desapariciones, secuestros; cuestionaron a los que “se resisten a despertar” y a los indiferentes, que están esperando que algo les suceda a ellos o a sus familias para solidarizarse con quienes andan buscando a sus familiares ausentes; y advirtieron a quienes tienen familiares desaparecidos que no están solos, que la Iglesia católica y muchas iglesias de otras denominaciones están con ellos.

Al oficiar una misa de recibimiento a la Caravana Nacional por la Paz, que busca a desaparecidos de todo el país, y que ayer llegó a Acapulco con representación de 22 estados, Mendoza Zaragoza pidió a las autoridades que no sean insensibles al dolor de esta gente, y que no los acompañen con discursos, sino con recursos para investigación, que llenen de peritos y especialistas a las fiscalías.

Al inicio de la ceremonia, Cisneros Preciado destacó la necesidad de asumir la propia responsabilidad porque, dijo, “todos de alguna forma somos responsables de lo que está pasando en el país”. En la Capilla de Adoración Perpetua, ubicada en avenida Universidad e Ignacio Chávez, se dieron cita representantes del Estado de México, Morelos, Puebla, Torreón, Sinaloa, Veracruz, Ciudad de México, entre otros; todos, personas que buscan a algún familiar desaparecido, algunos desde hace 10 años y otros de reciente data.

Al pie del altar, en el piso, colocaron las fotografías con las personas que andan buscando. Cisneros Preciado señaló que la caravana es un movimiento por la paz, e insistió en reconocer la propia autoridad. Dijo a los familiares de las víctimas que en esta lucha “hemos pasado de la simple queja y lamentación a la organización”, y señaló que la Iglesia los ha acompañado con oración pero esta no es suficiente, pues “la lucha organizada ha de complementar a la oración”.

Una de las lecciones de esta lucha, dijo, es reconocer que “vamos a tomar las fuerzas (de la fe en Dios) para seguir buscando. Con los años hemos aprendido que no hay que parar hasta encontrarlos”. Señaló el caso en Ecuador de los hermanos Restrepo (Carlos Santiago y Pedro Andrés, desaparecidos en 1988), y sus padres los siguieron buscando por 30 años, y sufrieron acoso de la policía, del Ejército y de todas maneras no dejaron la lucha. “Eso nos va marcando la historia, para no dejar la lucha, saber que se trata de una persona, no de un número”, señaló.

Reiteró a los familiares que no están solos, que la Iglesia y otras iglesias no católicas los acompañan porque “este dolor traspasa frontera, rompe límites y nos va haciendo más humanos”.

En su oportunidad, Mendoza Zaragoza citó un pasaje bíblico en el que Jesús le dice sana a un enfermo y le ordena que a pesar de su enfermedad se levante, y él, con esperanza, lo hizo. “En ese enfermo yo los veo a ustedes –les dijo a los familiares de los desaparecidos-, y en ustedes veo al país, a este país afligido, a este país inconforme con todo lo que está pasando”.

También lamentó que haya “muchas familias de desaparecidos que no han querido levantarse y se resisten. Prefieren estar postrados” porque “les falta esa esperanza de (saber) que la lucha es necesaria”.