Pescador de Tecpan aprendió a leer el mar cuando avisa que se va a salir Foto: Rubén Vázquez Santiago

Pescador de Tecpan aprendió a leer el mar cuando avisa que se va a salir

Escrito por  Rodolfo Valadez Luviano Jun 12, 2018

Gerardo Layna de la Cruz explica que el cambio climático ha modificado el fenómeno de mar de fondo


Tecpan, 11 de junio. A sus 59 años de edad, Gerardo Layna de la Cruz aprendió a leer el mar. “Cuando la ola que viene detrás se junta con la que acaba de reventar en la orilla, es la señal con la que el mar nos avisa que se va a salir hasta llegar al estero; tiempo de prepararnos y poner a salvo nuestras cosas”.

El pescador asegura que el cambio climático del planeta ha modificado el fenómeno de mar de fondo, pues en los últimos seis años se presenta con mayor frecuencia, a diferencia de años atrás cuando ocurría una vez “por ahí de mayo”.

Su padre y sus abuelos le contaban que para los que viven en la playa Boca Chica que el mar se salga es algo normal, un fenómeno natural con el que han aprendido a vivir, al grado de que adaptaron sus propias viviendas para que el agua pase por debajo cada vez que busca llegar a la laguna.

Sin embargo, de seis años a la fecha las cosas han cambiado. Ahora el alto oleaje ocurre con mayor frecuencia, aproximadamente tres o cuatro veces al año, y eso, a decir del hombre, ha comenzado a despertar temor en los pobladores tanto de la comunidad de Boca Chica como de la franja de playa del mismo nombre.

“Pienso que los cambios del clima a nivel mundial son los que ocasionan que las olas altas se presenten constantemente. Yo jamás había visto que el fenómeno que se presentaba una vez al año, por ahí de mayo, ahora ocurra dos o tres veces más a lo largo del año”, manifestó.

El pasado sábado, las lluvias producidas por el paso de la tormenta tropical Bud por las costas de Guerrero, originaron el fenómeno de mar de fondo, haciendo que las olas llegaran hasta el pueblo, inundando varias casas y la iglesia, además de que destruyeron varias ramadas de la zona de restaurantes.

En un recorrido por la playa, se pudo ver lanchas cargadas con sillas, mesas, hieleras, tinacos, bancas de madera y roperos, que los prestadores de servicios acomodaron para ponerlas a salvo del paso del mar por las ramadas.

Debido a la situación, los pescadores se ven imposibilitados de salir al mar y tienen que conformarse con llevar a sus familias el poco pescado que obtienen de la laguna para alimentarse, lo que se suma al arroz, frijol y masa Maseca que viene en las despensas que les llevaron trabajadores del DIF y Protección Civil municipal, o los que ayudan actualmente a los candidatos que andan en campaña en busca de la presidencia municipal.

Cuando el fenómeno se presenta, dijo el pescador, la gente sabe que será tiempo de pobreza y necesidad, por eso se adapta a comer lo que tenga a la mano, porque el turismo se rehúsa a venir durante casi toda la temporada de lluvias.