¿Dónde están los 20 millones?

Escrito por  Sep 13, 2017

Hace dos años, el titular de la Secretaría de Turismo estatal, Ernesto Rodríguez Escalona, denunció que el proyecto del Museo Nacional de Platería de Taxco había sido declarado terminado y realmente, acusó, “estaba inexistente, porque no hay ni museo, ni recursos”, lo mismo dijo que la rehabilitación del Centro de Convenciones de la misma cabecera municipal quedó inconclusa.

A cada una de las obras se asignaron 10 millones de pesos, lo que significa que desde entonces 20 millones de pesos tuvieron un destino que se desconoce.

Ayer, explicó Rodríguez Escalona que se trata de un caso que ha pasado a las instancias jurídicas del gobierno estatal, y a él no corresponde darle seguimiento, porque ya no le compete.

Abundó: “ya lo dije en su momento. Ya abundé el tema. Ya no está en la Secretaría de Turismo. Está en otras instancias que no son mías;  el expediente fue turnado a la Contraloría del estado, y es ahí donde se están haciendo las investigaciones; en la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en la Secretaría de la Función Pública (SFP), ya se hicieron las auditorias, y está totalmente fuera del área de competencia de la Secretaría de Turismo”.

Puede ser que Rodríguez Escalona tenga razón en el supuesto de que su función se limite a denunciar los hechos; mas, al guardar absoluto silencio sobre el punto, la ASF, la SFP y la Contraloría estatal, no están haciendo su chamba, pues ha transcurrido un tiempo considerable como para que ya haya dado resultados.

Es claro que ni las dos dependencias federales, ni la estatal, funcionan con autonomía, por lo que obedecen directrices que no buscan transparentar el uso de recursos, sino como instrumentos políticos para llevar a cabo ajustes de cuentas contra quienes se apartan, no de la legalidad, sino de los compromisos contraídos entre los mismos funcionarios, sin importar el partido en el que militen.

Tal vez pudiera ser la Fiscalía General la que posiblemente enmendara este tipo de irregularidades, pero mantiene empantanado el tema el Congreso de la Unión, cuyos legisladores disputan la defensa de sus propios intereses, buscando protegerse desde ahora para no exponerse a un tropezón cuando dejen el cargo.

Mientras tanto, los 20 millones de pesos evidentemente no tienen regreso, porque no hay quien exija que se justifique su gasto o los devuelvan. n