Los factores de la violencia urbana. El caso de Acapulco, Guerrero

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Sep 29, 2017

Un indicador relevante es la marginación, ya que en el estado de Guerrero se registra a 2 mil 10 de marginación más alta de México; el 19.6 por ciento ocupa viviendas sin drenajes ni sanitarios; 4.4 reside en viviendas sin energía eléctrica; 29.8 no tiene agua entubada; 52.2 ocupa viviendas en condiciones de hacinamiento; 19.6 habita en viviendas con piso de tierra; 49.7 viven en localidades con menos de 5 mil habitantes y 54.9 de la población ocupada gana hasta dos salarios mínimos, en los datos de Conapo 2010.

La percepción de inseguridad e incidencia delictiva, se valúa en los índices delictivos de Acapulco que están por encima del promedio nacional. Registra a 2 mil 15 una tasa de homicidios dolosos de 89, una incidencia delictiva del fuero común de mil 640 y de 192 en robo común con violencia, todos por cada 100 mil habitantes.

Percepción de delincuencia: 49.1 por ciento de la población de los polígonos en cuestión han sido víctimas de algún delito, por la edad la más aceptada es de 30 a 59 años, con 54.8 y la población joven de 18 a 29 años en 40.5. Por vínculos, con el entrevistado, los más afectados son los amigos 55.7 y familiares 44.2.

Violencia o delictiva y pandilla. La presencia de pandillas en Acapulco: 19.3 por ciento es escasamente mayor a la  que se describe en los polígonos seleccionados 18.5; en su mayoría la integran jóvenes entre 20 a 25 años de edad. Sin embargo, en los polígonos la población percibe que estos grupos realizan actos delictivos sin violencia en mayor proporción que en el Municipio, lo cual indica que la mayoría de estos delitos se realizan con violencia.

Sentimiento de inseguridad. Confianza en instituciones de seguridad. La desconfianza en las instituciones policíacas suelen estar relacionados de manera positiva con los niveles de inseguridad, así como la percepción de ineficiencia o corrupción. En Acapulco, las diferentes corporaciones policiacas registran altos niveles de desconfianza entre la población. La desconfianza es más alta en la Policía Municipal, 67.17 por ciento, y la Policía Estatal, 57.1, y 44.7, en la Policía Federal.

Temores y riesgos asociados al delito. Los altos niveles de incidencia en Acapulco, han generado temores entre la población de ser víctimas de esta ola delictiva. Para uno de cada tres acapulqueños el principal temor es ser víctima de secuestro; mientras que tres de cada diez, temen sufrir asaltos y, en menor proporción declaran sus temores de ser víctimas de extorsión o cobro de piso, 20 por ciento y de homicidios 18 puntos. La percepción de inseguridad ha modificado la coeternidad de la población acapulqueña, para evitar ser involucrado en esta dinámica delictiva entre los principales: no salir de noche a bares, 53; no usar joyas, 52; no llevar dinero en efectivo, 41; y no salir a restaurantes, 36.

Propensión de riesgo de violencia. Entre los factores individuales considerados, sobresale el consumo de alcohol y drogas, en particular mariguana y cocaína. En cuanto a los factores familiares, es elevado el índice de familias monoparentales y los problemas de convivencia de padres e hijos. En los factores educativos es significativa la escasa oferta de educación pública en nivel bachillerato; también es relevante la presencia de ambientes escolares deteriorados, con problemas de violencia. Respecto a los factores económicos, sobresales la insatisfacción con el empleo y la incidencia de jóvenes que no estudian ni trabajan. En los factores sociales comunitarios, se combina una especie de ausencia constitucional expresada en los pocos y deteriorados espacios públicos para la convivencia, la corrupción, la deficiencia de servicios públicos y la apatía de la población por participar de manera organizada en asuntos comunes, relativos a su comunidad, medio ambiente, el trabajo, la escuela y sus actividades sociales.

Conclusiones: el propósito de este trabajo fue identificar los factores de riesgo de violencia en los polígonos seleccionados por el gobierno mexicano en el municipio de Acapulco, conforme a su propensión de riesgo.

Tras este recuento es posible afirmar que Acapulco enfrenta una situación crítica en cuanto a los procesos sociales que potencialmente incuban fenómenos de violencias. Casi todos los indicadores registran una alta propensión de riesgo, los factores individuales, económicos, escolares, familiares y de inseguridad, convergen con mayor riesgo en los jóvenes hombres de entre 15 y 29 años, quienes registran una mayor propensión de ser víctimas de homicidio así como una mayor probabilidad de ser reclutados por el crimen organizado, ante las dificultades laborales, desocupación, deserción escolar, abandono y violencia familiar, y altos niveles de consumo de alcohol y de drogas. Parece ser que todo influye para que los jóvenes acapulqueños estén expuestos a los circuitos de control criminal como víctimas o victimarios.

Otro elemento de fragilidad es el social comunitario. La ciudadanía acapulqueña muestra poco interés en participar en asociaciones colectivas para la recuperación de espacios públicos para prevenir la violencia y recuperar el entorno urbano, es necesario investigar el clima de violencia, la desconfianza de los ciudadanos de las instituciones públicas por sus altos niveles de corrupción e ineficiencia. n