Vientos de esperanza

Escrito por  Oct 02, 2017

No obstante los antecedentes de incumplimiento, la visita del presidente Enrique Peña Nieto a Taxco no deja de ser una oleada de aire fresco y esperanzador para los damnificados del sismo de este 19 de septiembre pasado.

En 2013, a raíz de la tormenta Manuel, que –potenciada por el huracán Ingrid–devastó al estado, Peña Nieto visitó la entidad una veintena de veces y creó el Plan Nuevo Guerrero para reconstruir lo arrasado.

Sus visitas resultaron fortalecedoras, pues hicieron sentir a los afectados que tenían el apoyo de la Presidencia de la República y se sintieron acompañados.

Este sábado estuvo en Taxco, donde hizo el compromiso de que en cuatro meses se habrá concluido la reconstrucción de inmuebles dañados por el temblor.

En el caso de las escuelas, informó que hay 157 dañadas y que, para que los alumnos no pierdan el ciclo escolar, serán reubicados en otros planteles, estudiarán en aulas móviles o continuarán sus estudios en sedes alternas.

Habrá que ver ahora cuál es la reacción de los padres de familia y docentes de los inmuebles afectados, porque, desde el sismo, han llevado a cabo protestas exigiendo una solución al problema.

No parece encuadrar en este marco el caso de profesores y padres que reclaman un dictamen sobre algunos planteles que aparentemente no resultaron perjudicados pero no brindan confianza, ni seguridad, para continuar laborando, como tampoco encuadran las manifestaciones de inconformidad de quienes demandan la restitución de docentes faltantes por fallecimiento o jubilación.

Concluida la visita presidencial y firmado el compromiso sobre afectaciones, en el que cabe el de que familias de damnificados seguirán recibiendo apoyo del Fonden, queda vigilar que lo anunciado se cumpla, pues no vaya a suceder lo ocurrido en el caso de Manuel e Ingrid, en el sentido de que el gobierno federal dio por terminado el programa de reconstrucción de daños mientras estaban sin construir viviendas, centros de salud, caminos, puentes y otras obras, de las que dan testimonio sobre todo perjudicados en la región de La Montaña, cuyos habitantes han hecho varios bloqueos carreteros en Tlapa exigiendo el cumplimiento de los compromisos derivados del temporal ocurrido en 2013.

Es de esperarse que, sobre las irregularidades e incumplimientos cometidos en la reconstrucción pasada, la sociedad no permita que se repitan, pues de suceder significará que nada se aprendió de la tragedia. n