Conmoción mundial

Escrito por  Esthela Damián Peralta Oct 04, 2017

La noche del domingo 1º de octubre, el mundo se conmocionó por un tiroteo que costó la vida a 59 personas y heridas a cientos más, en las Vegas, Nevada. Se trató de la peor matanza en la historia reciente de Estados Unidos.

El atacante se suicidó antes de que los escuadrones de las fuerzas especiales estadunidenses entraran en su habitación, desde la que estuvo disparando al menos durante 10 minutos.

El agresor fue identificado como Stephen Paddock, un contador jubilado de 64 años con residencia en la tranquila comunidad para jubilados de Mesquite, Nevada, a 130 kilómetros de Las Vegas.

Hasta este martes, las autoridades no sabían qué motivó a este hombre nacido en Texas a abrir fuego. El historial policial de Paddock sólo tiene el registro de una citación hace varios años.

Erick Paddock, hermano del atacante, afirmó que la familia se encontraba en estado de shock porque no podía entender lo que impulsó a Stephen a perpetrar una matanza de ese tamaño. El hermano reveló que la familia no tiene idea de cómo sucedió esto y que Stephen no tenía antecedentes en manejo de armas.

Ahora se sabe que el padre del autor de este tiroteo estuvo durante un tiempo en la lista de personas más buscadas por la FBI.

Un boletín de la FBI de 1969 reportó que Benjamin Paddock estaba diagnosticado como psicópata y portaba armas de fuego para cometer robos de banco.

El reporte añade que el padre del atacante de Las Vegas tenía tendencias suicidas y debía ser considerado armado y muy peligroso.

El autodenominado Estado Islámico afirmó que el autor del peor tiroteo en masa en la historia reciente de Estados Unidos era uno de sus soldados recién convertido y que había llevado a cabo el ataque en su nombre. Sin embargo, la FBI dijo que no veía ninguna conexión entre Paddock y grupos extremistas internacionales.

En el piso 32, donde se llevó a cabo el tiroteo, la policía halló 23 armas en la habitación en el hotel Mandalay Bay y la munición suficiente para alcanzar a más de medio millar de personas. Las autoridades también hallaron un accesorio que permite hacer que un arma semiautomática dispare a casi el mismo ritmo que una arma automática.

Dicho accesorio, conocido en inglés como bump-stock, se puede adquirir legalmente en Estados Unidos, pero aún no está claro si los dos que estaban en poder de Paddock fueron utilizados en el ataque.

Entre las armas localizadas en el hotel había un rifle tipo AK-47, lo que podría convertir el ataque del domingo en el primer tiroteo masivo en la Unión Americana con un arma automática. Más tarde, la policía encontró más armamento en un allanamiento en la casa del hombre. Ahí se incautaron en total 18 armas, explosivos y miles de municiones.

No pasa inadvertido que Nevada tiene, como varios estados de Estados Unidos, una legislación sobre armas considerada permisiva. A las personas se les permite llevar armas y no tienen que registrarse como dueños de las mismas.

La verificación de antecedentes de los propietarios se hace en el momento de la compra de un arma a un proveedor autorizado, pero los dueños después pueden venderlas en privado.

En los años recientes la población estadunidense ha sufrido una ola de tiroteos masivos derivada de una crisis por el comercio desmedido de armas. Sucesos como el ataque en 1966 de un ex marino en Austin, Texas, que ocasionó la muerte de 18 personas, hasta la reciente tragedia en Las Vegas, Nevada, han marcado a un país donde se han registrado cerca de mil 516 incidentes de este tipo en los pasados cinco años. De acuerdo con el Archivo de Violencia Armada, nueve de cada 10 días ocurre una agresión masiva con armas de fuego en Estados Unidos.

La matanza de más de 50 personas en Las Vegas a manos de un hombre que disparó contra una multitud que disfrutaba de un concierto de country reabrió las heridas en la nación por la falta de control de armas. Cada día, 92 estadunidenses mueren por arma de fuego.

El número de estadunidenses fallecidos por arma de fuego desde 1970 supera el de los muertos durante las guerras en la historia de Estados Unidos desde la Revolución de las Trece Colonias a finales del siglo 18.

Los niños del vecino país del norte tienen 14 veces más probabilidad de morir por arma de fuego que los menores de otros países desarrollados.

De acuerdo con el estudio Small Arms, la Unión Americana es el país desarrollado donde más ciudadanos mueren a manos de un connacional armado.

A pesar de todas las razonables preocupaciones en Estados Unidos en torno al terrorismo yihadista, en cualquier año los estadounidenses tienen 2 mil veces más probabilidad de ser asesinados por uno de sus connacionales con arma de fuego que por un extremista del Islam. n