Sociedad contestataria

Escrito por  Oct 08, 2017

El problema de la disposición final de la basura que produce Chilpancingo tiene explicaciones que van más allá de las que sólo se refieren a la pericia o impericia del alcalde Marco Antonio Leyva Mena en el oficio de gobernar, pues no depende por entero de su falta de habilidad para concertar acuerdos, o de su seriedad para cumplirlos, o de su solidez financiera para poder hacerlos realidad.

También tiene que ver con la actitud de sus gobernados. Y esta comunidad es cada día más contestataria, igual que está ocurriendo con todas las sociedades del mundo, algo que las redes sociales y la Internet facilitan sobremanera.

Cuando no existía este recurso la oposición activa a un gobernante requería de campañas intensivas de propaganda para manifestar tal postura y convocar a la manifestación correspondiente. Hoy basta oprimir unos botones de la computadora o del teléfono celular para que la protesta se potencie a mil por ciento.

Y ya no habrá vuelta atrás. Puede que, debido a la presión de gobiernos o de particulares, las empresas proveedoras de los servicios de redes en Internet regulen algunos excesos, como las fake news o el anonimato de los participantes, pero la esencia de las redes sociales, que es la libertad de expresión, ha llegado para quedarse.

En el caso de la basura, es claro que va siendo hora de que las autoridades se pongan al día con las asignaturas pendientes y abran su mente a las nuevas maneras de tratarla. Los tiraderos –a cielo abierto o en rellenos sanitarios– son cada vez menos aceptables para la sociedad porque implican contaminación y desperdicio. Habrá que adoptar la tecnología necesaria, que ya existe, y tomar nota de cómo están lidiando con este problema los países que llevan la delantera en el mundo en estas cuestiones.

Después de la basura, pero no mucho después, las autoridades mexicanas tendrán también que empezar a tomarse muy en serio otras obligaciones y asignaturas que hasta ahora han sido sus preocupaciones menores, pero sobre las que la sociedad va fijando cada vez más su atención. Puede que la lista de éstas no sea tan corta como quisieran. n