Ayuntamientos omisos

Escrito por  Oct 11, 2017

Desde el momento en que algunos alcaldes permanecen aferrados a su postura de que, en el combate a la violencia y la inseguridad, están haciendo lo que les corresponde, se da por descontado que vayan a hacer un esfuerzo para cumplir con la tarea que les toca en esa materia.

Por tanto, es de pensarse que el llamado del gobernador Héctor Astudillo Flores a los presidentes municipales, a que asuman una responsabilidad mayor y más profunda frente a la crisis de inseguridad que golpea a Guerrero, caerá en el vacío, puesto que los ediles se han montado en la idea de que están cumpliendo su trabajo y que quien está fallando es el gobierno estatal, pero sobre todo el federal, al que adjudican toda la responsabilidad de meter al orden al crimen organizado.

Por simple lógica, si los municipios estuvieran cumpliendo su parte, que se constriñe a la prevención del delito, no habría asesinatos, secuestros, ni extorsiones; cuando ya se han cometido dejan de ser, obviamente, materia de la autoridad municipal, pero el incumplimiento de la misma dio antes origen a su ejecución.

Si los municipales no tienen la preparación para cumplir su tarea, es falla de sus jefes, los alcaldes, mismo que suelen aducir insuficiencia de recursos para mejorar sus corporaciones.

Ya el gobernador puso el dedo en la llaga cuando exhortó a los ediles a que ejerzan las partidas presupuestales que les asigna la Federación para mejorar sus policías, lo que, leído entre líneas, quiere decir que si los están usando no es precisamente para adiestrar y armar a sus guardianes.

El mensaje del Ejecutivo estatal fue una reprimenda, una severa llamada de atención, a los presidentes municipales, que ningún caso han hecho de prevenir el delito, consecuencia que tiene que asumir totalmente el gobierno federal, por la indolencia de los municipios.

Al poner en operación el grupo de reacción inmediata Centauro, de la Policía Estatal, que constará de 180 agentes que operarán a bordo de 90 motocicletas, el Ejecutivo estatal ha ido más allá de los discursos, las justificaciones y las buenas intenciones, para dar un paso real en el combate a la violencia y la inseguridad.

Seguramente no constituirá la solución al problema, pero implica un esfuerzo tangible, que los ayuntamientos deberán secundar en vez de seguir quejándose y eludiendo su responsabilidad, empleando debidamente los recursos federales asignados para la policía municipal.

En varias ocasiones, el presidente de la República ha llamado la atención a gobiernos estatales y municipales por no asumir su papel en el combate al delito; la administración de Astudillo Flores dio ya un paso; a ver los ayuntamientos cuándo. n