El fiscal incómodo

Escrito por  Esthela Damián Peralta Oct 25, 2017

El miércoles pasado, Santiago Nieto, que hasta entonces era el titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), reveló que el ex director de Pemex, Emilio Lozoya Austin, lo presionó con una carta para pedirle evitar que se le inculpara en el desvío de recursos para el PRI durante la campaña presidencial de 2012. Esta revelación habría sido el motivo para su cese fulminante como titular de aquella instancia de la PGR.

Nieto fue removido de su cargo dos días después por órdenes del encargado del despacho de la Procuraduría General de la República (PGR), Alberto Elías Beltrán, quien argumentó que el fiscal violó el código de conducta del órgano.

En respuesta, Nieto Castillo envió una carta a los integrantes de la mesa directiva del Senado, en la que solicitó al presidente de la cámara, Ernesto Cordero, emprender los trámites para que esta instancia legislativa conozca de su remoción en el cargo.

Este hecho revivió el escándalo de la filial petroquímica de Odebrecht, Braskem, que acompañó de tiempo completo la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto en 2012, de acuerdo con Carlos Fadigas, en ese tiempo director de la compañía y hoy delator ante la justicia brasileña para esclarecer el gigantesco caso de corrupción internacional conocido como Lava Jato.

Nuevos documentos obtenidos por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) muestran que Braskem intervino durante los días de la campaña presidencial con tres transferencias por un total de 1.5 millones de dólares a la empresa Latin America Asia Capital, afincada en Islas Vírgenes, que ha sido vinculada por delatores o testigos protegidos en Brasil con Emilio Lozoya Austin, entonces coordinador de Vinculación Internacional del candidato del PRI.

Lozoya ha negado en reiteradas ocasiones cualquier vínculo con esa empresa y ha asegurado que demandará a los delatores por dañar su honor. Braskem, por su lado, se ha deslindado de actos ilícitos cometidos por Odebrecht en sus operaciones en México.

El pasado 14 de agosto, MCCI publicó que en plena contienda electoral de 2012, la constructora Odebrecht transfirió 3 millones 140 mil dólares en siete depósitos a la empresa ligada por los delatores a Lozoya, en pago por supuestos favores.

Con los nuevos documentos, ahora se sabe que tres de esas transferencias por 1.5 millones provenían de Braskem, la filial petroquímica de Odebrecht, que en aquellos días construía la planta Etileno XXI en el estado de Veracruz, en alianza con la empresa mexicana Idesa.

Esta no es la primera vez que Braskem es investigada por financiamiento de campañas electorales. En la pesquisa del caso Lava Jato se descubrió que la firma petroquímica financió a candidatos y partidos políticos en Brasil, mientras que en Argentina aportó dinero para la campaña del actual presidente Mauricio Macri.

La oposición en el Senado objetó la destitución de Santiago Nieto como titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade).

Se advierte que el encargado del despacho de la Procuraduría General de la República, Alberto Elías Beltrán, ha sido omiso en notificar al Senado sobre los fundamentos y motivos de la destitución.

Y es que la PGR sólo refiere la supuesta violación de Santiago Nieto a lo establecido en el artículo 218 del Código Nacional de Procedimientos Penales en cuanto a la secrecía en el manejo de la información de una indagatoria.

Sin embargo, no detalla la supuesta falta cometida por el ahora ex fiscal y acusa de manera injustificada a Nieto de haber transgredido el Código de Conducta de la PGR.

Ciertamente, el acto de autoridad no reunía los elementos bajo los cuales debe establecerse el nivel de sanción en razón de la gravedad de la conducta del servidor público, arguyen.

La remoción debió estar sujeta a principios de legalidad y previa audiencia establecidos en la Ley Orgánica de la propia PGR.

En consecuencia, se hace necesario emprender el procedimiento de objeción y notificar al encargado del despacho de la PGR para que rinda un informe justificativo de la remoción del titular de la Fepade.

El caso también debe ser turnado a la Comisión de Justicia y debe garantizarse a Nieto un proceso apegado a los principios de legalidad con derecho de audiencia.

De acuerdo con la ruta a seguir, el dictamen del caso debe someterse a votación nominal en el pleno del Senado para ejercer el derecho de objeción.

La salida de Nieto se llevó a cabo en un contexto que genera serias dudas sobre los motivos que condujeron al encargado del despacho de la Procuraduría a tomar una decisión extrema.

El contexto está determinado por la investigación criminal en torno al grave caso de corrupción internacional denominado Odebrecht, que alcanza al gobierno mexicano, a altos funcionarios y a ex funcionarios de Pemex, y que involucra incluso la campaña presidencial de 2012. n