Ayer, policías ministeriales colocaron sellos para impedir la entrada a las instalaciones de la coprera ubicada en la avenida Ejido, a lo cual integrantes del Frente Progresista Guerrerense llamaron intimidación. Ayer, policías ministeriales colocaron sellos para impedir la entrada a las instalaciones de la coprera ubicada en la avenida Ejido, a lo cual integrantes del Frente Progresista Guerrerense llamaron intimidación. Foto: Raúl Aguirre

Irrumpen ministeriales en edificio en que sesiona grupo pro AMLO

Escrito por  Roberto Ramírez Bravo Nov 08, 2017

No hay orden judicial, y los sellos que pusieron son apócrifos, revela el fiscal regional

Es la segunda vez que fuerzas del gobierno ingresan al inmueble con el pretexto de un litigio


Armados, en vehículos oficiales y también en vehículos particulares sin placas, unos 20 agentes de la Policía Ministerial irrumpieron en el edificio de la Coprera, donde sesiona el Frente Progresista de Guerrero, constituido expresamente para apoyar la candidatura de Andrés Manuel López Obrador, e intentaron desalojar dos locales del inmueble y, tras no poder ingresar en él, porque tenía candado, colocaron sellos en la puerta principal y un segundo candado.

Es la segunda ocasión en menos de un mes en que el inmueble es asediado por fuerzas armadas oficiales. El 13 de octubre pasado, un grupo de militares se introdujo en el edificio, sacó a quienes se encontraban en él y colocó un candado en una bodega.

Ambas acciones ocurrieron sin que exista ningún proceso judicial abierto, y en ambos casos los agentes actuaron sin ninguna orden judicial.

El dirigente del Frente Progresista, Eloy Cisneros Guillén, relató que ayer alrededor de las 10 de la mañana se presentaron los policías ministeriales y actuaron contra unos puestos de tacos que están sobre la calle Ejido, frente a la terminal de autobuses foráneos, pero que son parte del mismo edificio.

Él estaba presente cuando ocurrieron los hechos, a diferencia de octubre, que no se encontraba cuando ingresaron los militares. Los policías ostentaban una placa que los acredita en su ejercicio, pero cuando Eloy Cisneros les pidió una orden judicial no la mostraron; sólo dijeron que sí existía.

En cambio, los policías le pedían al dirigente social que se identificara. Finalmente, no desalojaron los puestos de tacos, y se enfilaron hacia el acceso principal del edificio, que está sobre la Calle 6, pero Eloy Cisneros llegó antes que ellos y le puso candado. Entonces los policías le exigieron que lo abriera, y el dirigente dijo que no, hasta que le mostraran una orden judicial, porque en el interior hay computadoras y otros objetos que pueden perderse.

Hubo un momento de tensión. Para para entonces ya se encontraban ahí el dirigente del Frente Democrático de Trabajadores de Salud, Nemesio Soberanis, y el secretario de Organización estatal de Morena, Juan Carlos Manrique, así como otros miembros del Frente, y empezaron a llegar los reporteros.

En ese momento, al ver a los comunicadores, los policías se subieron a sus camionetas y se fueron. “Si todo estaba bien, no tenían por qué irse al ver a los reporteros”, comentó Eloy Cisneros. Dijo que los policías solamente aseguraban tener una escritura a favor de un individuo (que se identificó como Esteban Arturo Fonseca Soto) y que a su vez éste compró al que encabezó a los militares en octubre, quien dijo ser hijo de Renato Ursúa, fundador de la Coprera.

Cisneros Guillén recordó que el edificio estuvo en un litigio y hubo sentencia, confirmada después por la Sala Superior, en la que se adjudica la administración del inmueble al actual dirigente de la Unión Mercantil de Copreros, Jorge Luis Salas Pérez, quien no estuvo presente ayer. En todo caso, dijo que si hay algún derecho que reclamar, debe hacerse por medio de los tribunales, no con un desalojo armado.

Más tarde, hasta el lugar llegó el fiscal regional de Acapulco, Francisco Quevedo de Astudillo, quien dijo a los representantes del Frente que ya corroboró en la Fiscalía que no existe ninguna orden judicial para la actuación realizada ahí, y que los sellos colocados eran apócrifos, por lo que procedería a retirarlos. Encabezados por Eloy Cisneros, los dirigentes acudieron a la agencia del Ministerio Público de Mozimba a presentar una denuncia por la irrupción de los agentes ministeriales, quienes dijeron provenir de la agencia en Costa Azul.