La economía global y el coronavirus

Escrito por  Napoleón Gómez Urrutia Mar 20, 2020

La economía de muchos países está en riesgo, no solamente por el impacto del coronavirus al paralizar una gran cantidad de actividades, sino porque el crecimiento de las deudas de muchas compañías ha venido incrementándose en los pasados meses y años, aun antes de la epidemia. Esto es en gran medida como resultado de la política monetaria de reducir las tasas de interés para abaratar los créditos y estimular la inversión. Su contraparte ha sido el aumento de la deuda de muchas empresas que hoy están padeciendo las consecuencias de la nueva situación.

La pandemia que estamos viviendo en el mundo está afectando la economía internacional en un momento en que existen niveles sin precedente de endeudamiento, que exacerba la crisis financiera global, con una intensidad más alta que la de hace 12 años. Esto es así porque muchas de las deudas de los bancos y personales se han desplazado más hacia las corporaciones, al haberse flexibilizado las medidas regulatorias para solicitar préstamos.

Hay muchas compañías en el mercado a las que se les ha puesto el título de zombies, las cuales han enfrentado problemas en el pasado reciente para pagar sus deudas, porque generan utilidades bajas o muy bajas, que no les alcanzan para pagar incluso las tasas de interés sobre sus préstamos adquiridos. Entonces recurren al método de emitir nueva deuda para sobrevivir, porque el sistema financiero se había y se ha vuelto más flexible.

Con la crisis de salud que estamos viviendo, los negocios, los mercados financieros, la caída de los precios del petróleo, los centros de diversión, restaurantes, sistemas de transporte, aviones y aeropuertos semivacíos, entre muchos otros, están afectando seriamente la actividad económica. Entre más se prolongue esta situación, los riesgos serán mayores, pudiendo provocar que compañías zombies entren en suspensión de pagos, tal como les sucedió en la crisis de 2008 a las hipotecas, rentas y otros servicios.

Este es uno de los graves riesgos que pueden complicarse como consecuencia del virus que ha llegado en un momento en que la economía global está muy endeudada, por lo cual las consecuencias y la duración de esta situación todavía son muy inciertas. Las autoridades financieras y los bancos centrales están ahora muy conscientes de este grave problema y ya comenzaron a endurecer las medidas y las líneas de crédito, como lo anunció hace unos días el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos.

Después de la crisis mundial de 2008, el endeudamiento comenzó a subir hasta tres veces el tamaño de la economía global, como resultado de una estrategia diseñada para estimular la recuperación y mantener activada la situación económica. Para alcanzar esos objetivos y tratar de salir de la quiebra lo más rápido posible, después de ese año de 2008 las tasas de interés comenzaron a bajar rápidamente y la desregulación de los mercados también, con lo cual se disparó el crecimiento de las deudas.

Cuántos empresarios zombies tendremos en México y cuántos más se harán pasar por zombies para ocultar la situación real de sus empresas y con ello intentar escaparse de sus compromisos de toda índole, e incluso beneficiarse aún más de las facilidades o los chantajes que puedan ejercer ante el gobierno. Éste es un reto y un problema importante que las autoridades deberán descifrar.

Algunas empresas se han beneficiado de esas políticas de acceso al dinero fácil, porque esos recursos los utilizaron para comprar acciones, bonos y créditos baratos para subsidiar a compañías no tan rentables. Así fue como la flexibilidad del sistema ayudó a muchos negocios con una situación financiera dudosa a salir adelante, pero también a generar que la deuda global hoy en día, ante esta nueva crisis, sea una de las más altas registradas.

Muchas entidades zombies están ahora escondidas en esa deuda de enormes magnitudes y son el problema potencial real para que la economía mundial pueda salir de esta nueva crisis.

Con base en la información publicada por el Bank for International Settlements, que es una especie de banco de los bancos centrales, en Estados Unidos 16 por ciento de las compañías que cotizan en bolsa son zombies y más de 10 por ciento en Europa. No tenemos los datos exactos de México, pero lo que sí está claro es que estas empresas existen en el sector de actividades extractivas como la minería, el carbón y el petróleo, que también están muy expuestos ante la caída de sus precios.

Las empresas zombies son una fuente de riesgo, agravado por los problemas y crisis que estamos experimentando. Se ha detectado que en Estados Unidos, por ejemplo, y seguramente en México también, el monto de las deudas de los zombies alcanza hasta seis veces el tamaño de sus utilidades.

Hoy en día el coronavirus está provocando una recesión y ello genera grandes tensiones mundiales. El impacto en la actividad económica lo veremos las próximas semanas o meses, porque cuando los mercados se caen o se reducen, las personas y las empresas se sienten más pobres y comienzan a gastar menos. La economía se reduce ante esta situación, porque entre más amplios sean los mercados, el efecto negativo sicológico es mayor.

Esperemos que lo peor de esta situación pase pronto. No hay que perder la esperanza ya que en China se comienza a ver una situación con mayor optimismo. Entre más se prolongue el coronavirus, aumenta la posibilidad de que mueran las empresas zombies, hundiendo más a los mercados.

El esfuerzo para controlar y terminar con el virus en el mundo confiamos en que tenga éxito, lo cual será fundamental para el crecimiento del Estado mexicano. Es momento para que el presidente Andrés Manuel López Obrador relance a su gobierno, defina nuevos objetivos y estrategias de política económica y social. n