¿Es Dante Delgado el Puigdemont mexicano?

Escrito por  Ginés Sánchez Abr 21, 2020

Se dice que en politica no hay coincidencias, diriamos que casi no, y menos una de este tamaño: el señor Dante Delgado, actual senador de la República y dueño del partido Movimiento Ciudadano, antes Convergencia por la democracia, y que entre sus grandes legados a la Nación está una pegajosa canción conocida como Movimiento Naranja, ex gobernador de Veracruz y en su tiempo, huésped de conocido centro de readaptación social en su entidad, envió una carta pública al Presidente Andrés Manuel López Obrador, dónde se atrevió a tratar de erigirse cómo el líder de la oposición extraviada y acéfala, criticando y dándo “sugerencias”, sin éxito alguno, claro está. Y la casualidad en cuestión viene a cuento porque el señor Delgado y sus intentos reducidos al ridículo, coinciden en el tiempo con una de las expresiones más ofensivas que haya hecho gobernador alguno en la Historia de México, en este caso fueron dos, que después fueron secundados por otros más, y que fué, ni más ni menos, que un amago velado de separatismo de dichas entidades, de la federación, utilizando el eufemismo de “una revisión del pacto federal” algunos, y otros, de plano, con la ridícula y disparatada amenaza abierta y sin tapujos de abandonar el pacto federal mismo, esto equivale, a los afanes separatistas alentados en Cataluña (España) por el hoy profugo de la Justicia española Carles Puigdemont, buscado por las autoridades del país ibérico por eso, precisamente, intentar romper con el orden constitucional, ni más ni menos.

Y es que Dante Delgado y su acomodaticio, oportunista y patrimonialista partido naranja, prácticamente hicieron posible la llegada a la gubernatura de los estados de Jalisco y Nuevo León a los Señores Alfaro y El Bronco, respectivamente, personajes que, con escasos días de diferencia a la publicación de la carta pública de Dante a AMLO, se pronunciaron en el sentido, abiertamente transgresor de la Ley suprema, de, así como se lee, independizarse de México; otros gobernadores se vieron menos radicales, al solicitar la revisión del pacto fiscal, aunque eso supondría también, el hecho criminal de profundizar, aún más, la ofensiva brecha de desigualdad entre el México del norte y del sur, línea opuesta a las políticas de la presente administración federal. Muchos dirán que Jaime Rodriguez en Nuevo León ganó como candidato independiente, pero no olvidemos que facilitó su triunfo la declinación del candidato naranja, Fernando Elizondo Barragan, político de importante trayectoria y buena reputación en aquel estado norteño, siendo entonces este partido el más identificado con el gobernador neoleonés.

Ocioso resultaría enunciar aquí el desastre para esos estados sin la federación, a botepronto sólo recordemos que la CFE los provee de energía eléctrica, para ya no entrar más en materia, ante un hecho que, además, nunca ocurrirá. Dante Delgado y su partido naranja, o sea, los que quedaron militando en el, los más por mera conveniencia económica personal y política, con dudosas convicciones y patriotismo, máxime después de la desbandada que se dio por aliarse con el Partido Acción Nacional, adversario número uno del hoy presidente y encarnación de la reacción al proceso de la cuarta transformación, apuestan ellos al fracaso de López Obrador y su presidencia, esto porque el hoy presidente se negó enfáticamente a continuar llevandolos en alianza, dado las veleidades de ese instituto político.

Tan seguro estaba Dante Delgado que eso no ocurriría, que sin más, plagió el logotipo de Morena, desde que era sólo un movimiento popular, esto es, el águila juarista.

Ojalá que cuándo la contingencia por la pandemia pase, los gobernadores que han osado desafiar a nuestro orden constitucional, reciban el castigo o el trato que se merecen. Han llegado demasiado lejos, ya sea con la autoría intelectual del oscuro personaje Dante Delgado, o sin ella. n