León Bartlett

Escrito por  Ginés Sánchez May 05, 2020

La venta de respiradores con sobreprecio notable al IMSS por el hijo del director de la CFE, Manuel Bartlett Díaz, supone un hecho ruin y deleznable, carroñero además de corrupto (bandera ¿supuesta? del gobierno en turno), por darse en un contexto de sufrimiento por enfermedad, crisis económica y muerte. Si bien son inercias y taras esas prácticas, que se arrastran por décadas, el hecho de que se dé en este gobierno puede ser un golpe que signifique un punto de inflexión en el sexenio si no se le da la lectura adecuada.

Si bien Manuel Bartlett es el funcionario que mejor conoce la problemática del sector eléctrico en México, y el indicado para su rescate, de las garras neoliberales entreguistas y privatizadoras, eso no le da una suerte de patente de corso para que su familia se enriquezca aún más.

Sabemos de la larguísima trayectoria de Bartlett en el sector público, incluso de su relativa honestidad (fue titular de la Segob del presidente más honesto en décadas, don Miguel de la Madrid) y su capacidad ahí se vio más que demostrada: mantuvo al país en paz y orden, en un sexenio en el que parecía imposible el reto. Lo logró.

Bien, si el presidente López Obrador no da un golpe en la mesa al respecto, y sienta un precedente hacia dentro de su gobierno, dicho precedente puede acabar en lo contrario, un “todo se vale”, al estilo de aquel “la corrupción en México es parte de nuestra cultura” de Enrique Peña Nieto, que, en la práctica envió el mensaje de que todo acto de corrupción era, no sólo válido, sino lo normal e incluso lo deseable y lo indicado. Los resultados ahí están, quizás el sexenio más corrupto de la historia de México.

Una maroma más, al estilo de la que el gobierno ya hizo con el mismo Bartlett, en el asunto de su enorme patrimonio, en este caso, puede ser igual o más burdo que el de la famosa Casa Blanca de Peña y aquel personaje tragicómico que fue Virgilio Andrade.

El Presidente está en una encrucijada, en un momento clave: o reafirma sus convicciones anticorrupción, o este cambio sólo será algo parecido al del tristísimamente recordado Vicente Fox. Ya veremos que sucede. n