Violencia en las escuelas

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada May 20, 2020

La violencia se ha vuelto generalizada y se expresa en todos los niveles y ámbitos de la sociedad, en particular la violencia escolar o también llamada “bullying”, se desarrolla cada vez más en las escuelas, afectando las relaciones entre niños y jóvenes de una misma comunidad.

La violencia en este caso, puede ser física, verbal o simbólica; en donde conviven agresores, víctimas o testigos, quienes en lo general no cuentan con una atención psicológica profesional.

El silencio de las víctimas por lo general de padres de familia, directores y directivos ha permitido que crezca la magnitud del problema, y el impacto perturbador que esta genera en los procesos de socialización y en los espacios que deberían de ser de convivencia con efectos nocivos en las víctimas, produciendo por lo general angustia, ansiedad, terror, deserción y fracaso escolar.

La violencia que permea en la sociedad se encuentra también en la desigualdad social, en la distribución inequitativa de la riqueza, en la utilización de drogas y en la impunidad y corrupción en los sistemas y organismos de impartición de la justicia.

El acoso escolar, también llamado en inglés “bullying”, es cualquier tipo o forma de maltrato psicológico, verbal o físico, producido entre escolares de forma reiterada; el nuevo fenómeno es el ciber acoso en las redes sociales, llegando a un extremo de violencia entre los menores que puede ser una especie de tortura sistemática que tiene como objetivo intimidar a las víctimas generando relaciones de poder y de sometimiento.

Este fenómeno violento se empieza a extender entre niños y jóvenes, generando secuelas psicológicas y afectando las relaciones de convivencia.

Existe la definición de cinco tipos o modalidades de acoso escolar, como lo son, el bloqueo social, hostigamiento, la manipulación, la coacción, la exclusión social, intimidación, agresiones directas y amenazas.

El acoso escolar como práctica, intimida, reduce, somete, amedrenta y afecta emocional e intelectualmente a las víctimas, ya que los victimarios generalmente tienen problema de empatía, distorsión en el conocimiento o alguna psicopatología que los lleva a sentir una necesidad imperiosa de dominar, someter, agredir y destruir a los demás.

El acoso escolar y la violencia en las escuelas es una forma de maltrato psicológico que pudiera tener consecuencias mentales, como es el estrés postraumático, la depresión y diversos tipos de trastornos.

El acoso escolar y la violencia en las escuelas, en algunos casos, está plagado de actos homofóbicos en contra de personas de preferencias u orientación sexual diferente, produciendo daños psicológicos, físicos y morales, llegando incluso a la exclusión social, al evitarles participar plenamente en la vida social de sus grupos escolares, deben de existir planes estratégicos para enfrentar estos tipos de problemáticas o prevenirlas en acciones de intervención de diferentes facetas o factores.

Son oportunos los talleres y las pláticas de prevención para la población en riesgo, fortalecer la acción de la denuncia, la prevención y la solución pacífica de conflictos.

Las diferentes escuelas que tienen un departamento psicopedagógico deberían tomar la vanguardia en el estudio y la búsqueda de solución a este tipo de problemáticas, y reafirmar a la escuela como factor de protección como espacio privilegiado que se debe de mejorar.

Considero que se debe impulsar la mediación escolar como un método efectivo para la solución pacífica de conflictos, generar mayor conocimiento del problema mediante métodos e instrumentos de medición y evaluación, ya que la violencia tiene diversos orígenes como lo son el contexto social y familiar, y este tipo de violencia es un síntoma de lo que pasa en la sociedad y de un proceso de descomposición social.

Esta problemática tiene origen multifactorial, por lo tanto es necesaria la participación de las autoridades educativas, de los departamentos psicopedagógicos, de los padres de familia, de los docentes y directivos, ya que esta problemática tiende a crecer a cada momento.

Es necesario construir y generar una política para construir la paz, la convivencia en armonía, espacios de reflexión sobre el fenómeno de la violencia en las escuelas desde los puntos de vista académico, moral, psicopedagógico, para erradicar este tipo de conductas violentas que están intrínsecamente relacionadas con el acoso, el maltrato y la discriminación. n