A 47 años de Hip Hop

Escrito por  Sergio Ferrer Ago 13, 2020

En Guerrero hay origen, cultura y tradiciones. Corridos, sones o chilenas sus canciones. Movimientos, lenguas, rebeliones, guardan las generaciones. Mira y explica la multiculturalidad que brota entre las montañas. Corre por las siete regiones invocando el eco de mil palabras. Llegando con la rima diciendo ¡alto! Toma conciencia y no las balas.

El martes 11 de agosto se cumplieron 47 años de una fiesta, la primera, que abrió paso al movimiento Hip-Hop, allí estuvo el DJ Kool Herc, su hermana Cindy Campbell invitó a varios amigos y amigas de su barrio en el Bronx (Nueva York) para escuchar al Dj que con sus breaks dio pauta con el scratch de los discos viniles a los pasos de baile de quienes se nombrarían posteriormente bboys y bgirls. También allí alguien tomó el micrófono animando la fiesta y soltando rimas con estilo; rap.

Tenemos que agregar a estos elementos pilares del Hip-Hop el grafiti, arte vertido principalmente con aerosoles en los muros de las ciudades y poblados plasmados de manera ilegal o legal. Si bien reconocemos que los procesos culturales contemporáneos tienen influencias diversas, son movimientos como la cultura Hip Hop, herramienta fuerte para la expresión, la protesta, el desarrollo artístico, deportivo e incluso como instrumento pedagógico y de educación para la paz. Sin restarle absolutamente que además de poder ser un medio, es también una ruta de vida.

Guerrero no ha estado alejado de esta cultura cuyo quinto elemento base es el conocimiento. Haciendo un brevísimo recuento, considerando claro que hay más figuras, más artistas que deberán y han sido mencionados, les recuerdo al compañero Gonzalo Candia Moreno, hombre na savi originario de la Montaña quien empezó a rimar en los noventa y de quien me atrevo a decir que es de los pioneros en rapear en lengua indígena no solo en el estado sino en el país.

Este ñañi guardián de su lengua emprendió una ruta que lo llevó a pisar escenarios varios: el Vive Latino en 2014, Zinacantán, Chiapas, con el entonces programa de Tradición y Nuevas Rolas, Jalisco, entre otros estados y programas de televisión tipo Conversando con Cristina Pacheco, el Foro Alicia, así también la presencia en municipios de Guerrero y celebraciones de pueblos de La Montaña.

En su andar tuve con él varios colaboraciones y eventos a los cuales asistí entusiasmado siempre de la multiculturalidad vertida en rimas y en expresiones juveniles encausadas al amor a la vida, a la no violencia, la no discriminación y la libertad de expresión. En La Montaña a pesar de no existir muchos espacios para el desarrollo de alguno de sus elementos, o incluso haber llegado a ser demeritado por algunos agentes culturales; colectivos de raperos, gratiferos, bboys y bgirls que resisten en promover el desarrollo recreativo y cultural del HipHop a través de concursos de grafiti, batallas de rap, talleres.

Debo mencionar al hablar de Acapulco a Allien Nulo que compartió escena en La Montaña hace ya algunos años, artistas como Elisa Rank, esfuerzos coyunturales como Break the Folk con la nueva escuela, hablar del fotógrafo Rubén Vázquez que ha retratado a compas del estilo cholo, allá en la golpeada periferia del puerto, la movida de rap y arte en Iguala, grafiteros de la Costa Grande, hasta mencionar y rendirle honor, al activista y comunicador Gabriel Soriano, quien de antaño tenía un programa radial dedicado a la cultura Hip-Hop, asesinado impunemente en el puerto.

Son muchos nombres que no están, pero hacen, existen o dejaron influencia, sin embargo también debo reconocer que aún no tengo muchos datos del movimiento en regiones como Costa Chica, Tierra Caliente, Sierra, algo que ojalá en algún momento se pueda saber, reconocer hasta donde ha llegado o no el movimiento.

Como periodista, mc, estudiante de Anahuak Zulu, debo insistir en que aunque hay canciones que usan el rap no son Hip-Hop, me refiero a aquella música  y canciones que promueven la violencia de cualquier tipo, el abuso de las drogas o el crimen. Hablar del conocimiento y desarrollo del ser no es cualquier cosa y eso, el Hip-Hop lo hace. n

@LDekonstruccion