Delito de posesión de armas

Escrito por  Eduardo López Betancourt Sep 07, 2020

Como es bien sabido, el artículo 10 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos prevé el derecho de las personas a poseer armas. Como ha distinguido la doctrina y jurisprudencia constitucional de manera clara, esta figura de la posesión se limita al domicilio personal, correspondiendo a la portación cualquier tenencia fuera de ese ámbito, que requiere de la licencia autoritativa correspondiente.

De este modo, este derecho de los habitantes de la República Mexicana a poseer armas en el domicilio está a su vez condicionado por un propósito, que ha de darse para seguridad y legítima defensa de los habitantes de dicho domicilio. Igualmente, queda exceptuado de este derecho la posesión de armas prohibidas por la ley federal, así como las reservadas para el uso exclusivo de la Fuerza Armada Permanente y de los cuerpos de reserva.

El propio artículo 10 prevé, como ya se refirió, que podrá autorizarse a los habitantes la portación de armas en los casos, condiciones y lugares que determine la ley federal, que es precisamente la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

Con base en estos antecedentes se ha emitido una reciente jurisprudencia: la tesis con registro electrónico 2022055, relativa al delito de posesión. De acuerdo con este tesis de la Primera Sala, que resuelve la contradicción 264/2019, en atención a la ley reglamentaria de la materia, para determinar si se actualiza el delito de posesión, o el de portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada o Fuerza Aérea, es de trascendencia el lugar en que se tenga el arma de fuego, de manera que la posesión se dará cuando una persona la tiene o la lleva consigo en el interior de su domicilio, mientras que la portación será cuando la tiene o la lleva consigo fuera del domicilio.

En esas condiciones, según explica el criterio jurisprudencial, hay que atender al principio de exacta aplicación de la ley penal previsto en el artículo 14 constitucional. De acuerdo con esto, el delito de posesión de arma de fuego de uso exclusivo de Ejército, Armada y Fuerza Aérea se actualiza cuando una persona es sorprendida con un arma de esas características en su domicilio. En esos casos, es impreciso establecer que se pueda configurar el delito de portación de esa arma, precisamente porque la tenencia se da dentro de su domicilio, sin que sea relevante que el arma de fuego sea de uso exclusivo de las fuerzas armadas.

De este modo, aunque esa posesión no puede considerarse amparada bajo la previsión del artículo 10 referido, por tratarse de un arma excluida del contenido del derecho, la Primera Sala considera que las características del arma no varían la acción de posesión que dará lugar a la conducta delictiva.

De este modo, el criterio recupera la distinción entre los dos verbos que aplican en este caso, poseer y portar, que como hemos mencionado, han sido interpretados por la doctrina constitucional como relativos al ámbito donde se ejerce la tenencia del arma, sea dentro o fuera del domicilio. n