Sobre el Estado de Derecho

Escrito por  Eduardo López Betancourt Nov 29, 2020

El Estado de Derecho se entiende como el modelo de gobernanza en el que se interrelacionan el gobierno, las leyes, las instituciones jurídicas, los cuerpos de seguridad y los operadores de los diversos bloques del sistema, a fin de lograr su correcta aplicación para el beneficio de la colectividad.

En este sentido, como todo sistema, el Estado de Derecho puede ser modelado con el objetivo de que tenga un correcto funcionamiento, es decir que las entradas que alimentan el sistema den como resultado la señal de salida estimada. Para el caso en concreto se requiere que exista una correcta aplicación de las leyes, y las instituciones, a fin de que la población tenga la seguridad jurídica necesaria para desarrollar las potencialidades de cada persona.

Ahora bien, nuestro sistema mexicano de Estado de Derecho, en 2011 tuvo una transformación en su perspectiva, al ponderar los derechos humanos consagrados en la Constitución Política Mexicana. Así como la reforma de 2011 impregnó un dinamismo que busca proteger los derechos humanos, ahora es necesario contar con los elementos suficientes para combatir la corrupción.

A partir de la reforma de 2011, derechos humanos y garantías es el nombre que nuestra Constitución da a sus primeros 29 artículos; el último señala modalidades para suspender las propias garantías. También se denominan derechos fundamentales del hombre. Se considera que esos derechos son anteriores a la vida del Estado; por tanto, éste debe respetarlos y, además, exigir su cumplimiento; de ahí que en la actualidad todas las constituciones contengan una parte llamada dogmática, donde los señala.

En este sentido, considero que la perspectiva a seguir por nuestro país, a fin de preservar el Estado de Derecho, debería ser que por medio de los elementos del sistema se combata la corrupción y se haga una correcta aplicación de las sanciones, a fin de que sirva como ejemplo para enviar la señal de que el Estado no tolerará más que se evada o se trasgredan las leyes.

Justamente, la corrupción no es un fenómeno nuevo; es una actividad de la vida cotidiana, y la encontramos desde lo más sencillo hasta lo complejo; tanto en países primermundistas como en países tercermundistas; sin embargo, cuando hablamos de corrupción, la relacionamos inmediatamente a nivel gubernamental, es decir que se la atribuimos a los gobernantes o servidores públicos, pero debemos entender que esta figura se manifiesta en los dos ámbitos, tanto a nivel gubernamental como a nivel privado.

La corrupción es la práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores.  Sin duda, tanto en México como en otros países, es una forma de vida de los ciudadanos, por lo que se manifiesta en diversas acciones de la vida cotidiana, y se refleja en el aspecto monetario, situación que es verdaderamente preocupante, pues el ser corrupto es sinónimo de delincuente, porque, tanto a nivel nacional como internacional, los hechos de corrupción se encuentran tipificados en legislaciones penales y también administrativas. En el caso de nuestro país, en materia penal, los hechos de corrupción se encuentran tipificados en el Código Penal Federal.

Por otra parte, no se puede negar que en la preservación del Estado de Derecho también se encuentra presente el ámbito de la globalización, como lo es en este caso la relación con Estados Unidos.