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Maradona y México

Escrito por  Ginés Sánchez Dic 02, 2020

Que el fútbol es la cosa más importante de entre todas las menos importantes, sentenció el ex jugador y campeón mundial con Argentina y hoy un polifacético personaje, que va desde el comentarista hasta el intelectual autor de no pocos libros e infinidad de artículos de prensa; que “soy un animal político, por eso me gusta el fútbol”, le escuché un día a una buena amiga, sin que a la fecha recuerde el autor de esa cita. En fin, que el impacto social de este deporte lo pudimos constatar con el fenómeno de las reacciones en todo el orbe por el triste fallecimiento de Maradona, hombre progresista y congruente siempre en sus ideales.

Una de tantas historias vividas en México por Diego Armando se refiere a Ricardo Enrique Bochini El Bocha, emblemático número 10 del club argentino Independiente de Avellaneda, quien de 1972 a 1991 jugó solo en ese club, con sólo seis años más de edad que Diego Armando Maradona, fue su inspiración e ídolo de la infancia. Se cuenta que tenía un póster pegado de él en su cuarto y soñaba con algún día hacer lo que El Bocha hacía en las canchas: magia.

Bochini, ganador, entre otros muchos títulos, de cinco copas Libertadores de América, sufrió, como Diego, la eliminación de la lista final de convocados por César Luis Menoti a la selección de Argentina para el mundial en ese mismo país, el cual por cierto ganaron, en 1978. No fue sino hasta 1986 que Bochini asistió a una Copa del Mundo; sin embargo, ya no en su mejor momento, aun así formó parte del plantel campeón del mundo en el icónico mundial México 86.

El técnico Carlos Salvador Bilardo sólo lo hizo jugar por espacio de unos siete minutos, en la semifinal contra Bélgica, donde con el número 3 entró de cambio por Jorge Burruchaga. Fue ahí donde uno de los grandes sueños de Maradona se vio cumplido: el jugar en una Copa del Mundo con su admirado Bochini. Durante ese breve lapso de tiempo, Diego Armando Maradona (que lo recibió diciendo un “bienvenido; dibuje, maestro”) no hizo sino buscar darle la pelota al Bocha, logrando tirar una pared, que al término del partido, Diego declaró: “fue como tirar una pared con Dios”. Es así como, en México, un sueño más del recién desaparecido Diego fue cumplido. El más importante lo cumpliría aquí mismo, también en el estadio Azteca, catedral del fútbol mundial, y fue el levantar la Copa del Mundo como capitán de la selección de la Argentina.

Este pasaje, y muchos otros, como su paso reciente (2018-2019) como entrenador de los Dorados de Sinaloa, son por los que, debido a la partida de Maradona, han puesto a nuestro país en la mira de, literalmente, todo el mundo. Que descanse en paz la leyenda que nace, el mejor de todos los tiempos, Diego Armando Maradona. México también te llora.