Girar a la izquierda

Escrito por  Sergio Ferrer Abr 15, 2021

Hemos caminado con el anhelo de una transformación de la situación que se vive en Guerrero, somos muchas y muchos que no queremos más tragedias en la Sierra; que queremos la llegada de una justicia transicional, como diría un abogado de la Montaña; que se reparen los daños de tanta violencia; que queremos ver cada vez más tierra produciendo y devolviéndole sonrisa a los campesinos de todas las regiones, ver el turismo desarrollarse, etcétera.

Pareciera que al vislumbrar ese ánimo de lucha en las urnas, quienes deberían de empujar ese proceso, bloquearon el camino, pero solo el carril de la izquierda, no viendo que su razón de ser no es el quitar de tajo al pueblo la posibilidad de decidir.

En el estado, viejos actores políticos salen a defender alianzas que con perversidad mantuvieron debajo del agua, vemos esa gran sonrisa de Aguirre Rivero que se muestra sin recelo ante un cascarón perredista que se aleja cada vez más de aquellos fundadores y militantes que pelearon por la alternancia y la reivindicación de las causas sociales. Incluso políticos jóvenes que lideran en el PRD se han pronunciado en contra de la izquierda o lanzando dichos sin mirar sus orígenes ocultos bajo el sol que no calienta.

La fusión de esos partidos sí da algo de claridad al pueblo para mirar una alianza que buscará perpetuar el esquema que, aunque ahoga a comunidades o las hace salir a mostrarse públicamente defendiendo a sus pueblos ante la inacción de autoridades, no tiene espacio en su agenda de poder y negocio.

A pesar de las piedras que están poniendo en el camino, una parte importante de la sociedad guerrerense ha volcado sus esperanzas en que la llegada de la izquierda al poder estatal pueda frenar los cacicazgos, las injusticias, la corrupción y demás males que laceran la dignidad del pueblo. Ese estandarte se le ha dado a Félix Salgado Macedonio, le cual ha alzado acompañado de su familia, y de miles de guerrerenses que le gritan en su andar saludos sinceros; del pueblo.

Esto no ha sido fácil, golpeteo tras golpeteo, desde diversos lugares y posiciones que mostraron su fiereza o incluso vileza a la cual están dispuestos a ejercer con tal de querer, primero, no ver llegar al líder a la candidatura, luego, ya desde otro lugar más acaudalado, lanzar un petardo legaloide para bajarlo de la contienda, porque así como con Michoacán, es imperante que haya verdad, respeto y justicia social para los pueblos de estos estados.

Estamos pendientes del proceso que aún falta, la decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, de quien esperamos ratifique el respeto a la democracia y lo que representa para estados como Guerrero. Somos muchas las personas que queremos ver a Salgado Macedonio en la boleta, que tenemos esa convicción de que hay gente dispuesta a trabajar honestamente por su estado.

Diversos opinadores han denostado a los y las guerrerenses, se han burlado, groseramente, del historial de lucha, será porque no les tocó vivir aquellos momentos amargos de desapariciones forzadas, que no están en algún pueblo incomunicados en medio de algún enfrentamiento o no llevan en sus venas el legado que dejaron hombres y mujeres valientes cuya descendencia ahora opta y ve las alternativas de lucha, siendo una, la votación.

Es una labor permanente de la sociedad el organizarse, que las juventudes tengan  una mayor participación, y en las comunidades  donde ya la hay, reforzarla y buscar un gran trabajo de mayores alcances.

También hay trabajo en la vida partidista, por ejemplo en Morena, que tiene un aprendizaje grande a reflexionar tras estas elecciones y deberá configurar el trabajo estatal y municipal en una ruta que le lleve a buen puerto. n