Felixismo: congruencia, tenacidad y lealtad

Escrito por  Ginés Sánchez May 18, 2021

El felixismo es, desde hace ya décadas, una corriente política con gran influencia en Guerrero, encabezada por su creador, Félix Salgado Macedonio, ingeniero agrónomo de profesión y luchador social por vocación. Es un personaje de alcances nacionales, cuya persona ha sido vituperada a nivel nacional por su personalidad auténtica y alegre (ha sido desde periodista hasta deportista, pasando por empresario y, naturalmente, político), y utilizada por los más bajos intereses, a manera de ariete, para desacreditar a la izquierda en todo el país.

La congruencia del movimiento felixista tiene ya hondísimas raíces en el Guerrero verdadero y profundo, ese que padece de atrasos y carencias obscenas, que deberían avergonzarnos a todos como mexicanos, y es que Félix, ave de tempestades que no sólo no ambiciona bienes materiales a la manera de buena parte de la clase política nacional, sino que no teme a los tiempos de poca abundancia, lo cual se ha reflejado en la lealtad a los principios de la izquierda desde sus inicios.

Félix Salgado Macedonio nunca perteneció al PRI, eso ni el mismísimo presidente López Obrador lo puede contar; comenzó desde los tempranos años 80 con un periódico combativo en la ciudad de Iguala, donde fue reclutado por el Frente Cardenista, que hizo historia en el año de 1988, siendo ya en ese proceso electoral candidato a diputado federal por su distrito, donde obtuvo su primer triunfo en las urnas.

Félix tampoco escuchó el canto de las sirenas, y no se sumó a proyecto alguno que no fuera el identificado plenamente con sus ideales sociales; ni siquiera se sumó a la administración aguirrista, como si tuviera una bola de cristal que presagiaba el tristísimo final de aquel burdo experimento político. n