Fútbol y pandemia en México

Escrito por  Ginés Sánchez Jun 22, 2021

En cuanto al tema que atañe a la continuación de la primera parte del presente texto, el campeonato de liga ganado por el popularísimo equipo Cruz Azul mexicano, pudimos ver festejos en el Ángel de la Independencia, en la Ciudad de México, más concurridos aunque no pocos logros de la mismísima selección nacional, y no sólo eso: en prácticamente todas las ciudades de México la gente salió a las calles a festejar.

Leía a un importante comentarista deportivo que esta catarsis era causada por un logro que había humanizado a los mexicanos por unas horas, pues la mayoría estábamos, independientemente del club de nuestra preferencia, apoyando al Azul, dado sus múltiples descalabros en finales, no sólo las seis de liga, desde su último título, en 1997, sino también algunas de Copa (baste ilustrar esto con la final perdida en 2001 de copa Libertadores, frente al Boca Jrs. en Buenos Aires, en la fatídica tanda de los penales). El Presidente López Obrador mismo dio un mensaje en cuanto a que la perseverancia, así las dificultades sean mayores, algún día rendirá frutos, que acaso él lo vivió y sufrió al quedar a un paso de la Presidencia en dos ocasiones consecutivas, con su cúmulo de injusticias incluidas, cometidas sobre el y su amplísimo movimiento social y político, en 2006 y luego 2012.

Pero estos festejos fueron también la catarsis de mucho más: coincidieron con un avance sustancial en el Plan Nacional de Vacunación por la pandemia del Covid-19, un porcentaje de “inmunidad humoral” que se acerca en mucho a la ansiada inmunidad de rebaño, que es la meta para prácticamente terminar con el flagelo, y mucha gente se pudo volver a abrazar, a brindar con una cerveza, a gritar, a correr por las calles y reunirse sin el ya desagradable accesorio de la mascarilla y medidas como la (¿in?) sana distancia; sin ya una virtual prisión domiciliaria que duró no mucho menos de año y medio; de poder en cierta medida recordar a toda la gente entrañable que ya no pudo vivir eso que parecía imposible a causa de alguna maldición inexplicable: un Cruz Azul campeón de liga.

Vimos videos de todo tipo, donde la gente sacó todo tipo de emociones que estaban ahí encerradas, ahogadas y atoradas, y que hallaron un buen, ya no pretexto, sino motivo e ideal ocasión para salir en forma de euforia; y bien podríamos decir que en el segundo partido de la final Cruz Azul contra Santos Laguna, a finales de mayo de 2021, en el estadio Azteca se encuentra inscrita una fecha que supone un parteaguas: el día en que el infierno de la peste por el nuevo coronavirus empezó a ver su final en México.

Y lo anterior lo vemos ya, con los índices de hospitalizaciones y defunciones en franco descenso, que han llevado a suspender en su frecuencia las tan famosas conferencias de prensa diarias, que se llevaron a cabo durante casi un año y medio, encabezadas por el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell Ramírez. n