Delitos contra las personas en su patrimonio

Escrito por  Eduardo López Betancourt Jul 19, 2021

Francesco Carrara, en su obra Programa de Derecho Criminal, tomo 1, segunda edición, nos habla de la historia del derecho de propiedad, tema en el que algunos filósofos, que defendieron el comunismo y el socialismo, se inclinaron por manifestar que era un falso derecho, el cual nacía de la codicia humana, criterio que, sin embargo, algunos autores habían refutado de varias maneras, siendo opinión del respetado jurista la que a continuación señalamos:

“No es cierto que la comunidad de las tierras de una tribu, con derecho igual en todos los miembros de ésta para participar de los frutos, sea la negación del derecho de propiedad entre los pueblos primitivos, pues esas tribus no habrían tolerado, sin duda, que otras gentes invadieran los campos cultivados por ellas. Esto equivaldría a decir que si cuatro hermanos tienen una posesión indivisa, niegan el derecho de propiedad. Aquella era una hermandad más amplia, una familia más extensa; pero la idea de propiedad era tan genuina como lo es hoy. Y si algunos pueblos, por vivir exclusivamente de la caza o la pesca, no se preocuparon por ocupar sus tierras, no puede afirmarse que no tuvieran idea del dominio, ya que cada cual consideraba como cosas propias el arco, las flechas, las redes y el barco que se habían hecho para su propia industria; antes por el contrario, esas tribus no habrían tolerado que gentes extrañas fueran a ejercer sus artes en los ríos y bosques donde ellas las practicaban.

“Esta era una limitación en el uso de los inmuebles, pero en el fondo subsistía siempre el concepto de la propiedad inmueble. Y no se me diga que esa era una posesión y no una propiedad, pues responderé que esta distinción no tiene sentido práctico, ya que la posesión lleva inherente la idea de gozar de modo exclusivo de las cosas que se tienen y disponer libremente de ellas. Es, pues, un error creer que hubo pueblos que permitieran el robo de manera ilimitada”.

Estas ideas parecen irrefutables; lo cierto es que sirvieron como la base de sustentación de diversas legislaciones que han permitido la precisión de que la propiedad se convierta en un derecho intrínseco del ser humano.

En nuestros días no se discute la relevancia y la esencia para el ser humano de lo que es y para qué sirve el patrimonio.