¡Ni una más!

Escrito por  Esthela Damián Peralta Sep 20, 2017

El homicidio de Mara Castilla volvió a movilizar a la sociedad mexicana para exigir justicia para todas las mujeres que sufren violencia. ¡Ni una más!

El caso de la joven de 19 años que, se presume, fue asesinada por el conductor de un taxi privado que abordó, ha provocado marchas contra la violencia de género y la impunidad en casos similares.

Miles de ciudadanos se manifestaron el domingo pasado para repudiar el asesinato de la joven estudiante, ocurrido en la ciudad de Puebla. Las protestas se desarrollaron en los estados de Veracruz, Puebla, Chihuahua, Coahuila, Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Oaxaca, Chiapas, Yucatán y Ciudad de México con la exigencia central de que se decrete la alerta de género a escala nacional.

En Xalapa, Veracruz, de donde era originaria Mara Fernanda, su familia encabezó la marcha dos horas después de que la joven fue sepultada. Ahí, Karen Castilla, hermana de Mara, afirmó que el asesinato fue un feminicidio.

Gabriela Miranda, madre de Mara, pidió a las autoridades de todo el país detener los crímenes de este tipo. Y confió en que con el caso de Mara se pueda dar un gran paso para que esta situación termine.

El gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, se limitó a emitir un comunicado en el que lamentó el feminicidio de Mara Castilla y se sumó a la exigencia de justicia.

En la ciudad de Puebla, donde fue asesinada Mara, también se hizo una marcha. En un posicionamiento, los colectivos participantes informaron que 83 mujeres han sido asesinadas en esa ciudad este año.

Las protestas se repitieron en León, Guanajuato; Oaxaca, Oaxaca; San Cristóbal de las Casas, Chiapas, y en Mérida, Yucatán; los cientos de participantes vistieron de blanco, y su demanda central fue justicia por el homicidio de Mara Fernanda Castilla, así como un alto a las agresiones contra mujeres.

La fiscalía de Puebla responsabilizó del asesinato a Ricardo Alexis, operador del servicio de transporte Cabify, que utilizó la joven para trasladarse a su casa la madrugada del 8 de septiembre.

La empresa Cabify supo que Mara estaba desaparecida, pero no avisó a ninguna autoridad. La fiscalía de Puebla no interrogó a quien resultó presunto responsable del feminicidio, hasta que éste se presentó voluntariamente ante la autoridad, a pesar de que ya había pruebas de que él había sido el último en verla.

Sólo Karen investigó la desaparición de su hermana Mara en las primeras horas. Incluso habló por teléfono con el presunto responsable del homicidio.

Peor aun, la empresa Uber presumió que al presunto responsable del asesinato de Mara ya lo había despedido por conducta inapropiada y por incumplir los protocolos de seguridad con usuarios y empresa, pero no le avisó en su momento a ninguna autoridad, ni explicó qué había hecho su trabajador para ameritar el despido.

Ricardo Alexis fue vinculado a proceso por el secuestro de Mara; el martes pasado fue trasladado al penal de Tepexi de Rodríguez, en Puebla, donde permanecerá en prisión preventiva los próximos cuatro meses mientras se lleva a cabo la investigación complementaria.

Estas son las conclusiones de lo sucedido en las primeras horas de la desaparición de Mara Fernanda Castilla, de acuerdo con las versiones proporcionadas por su familia y por la propia fiscalía.

Al condenar el feminicidio de Mara Fernanda Castilla Miranda, la oficina en México de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres y la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos consideraron que en Puebla es alarmante la situación de violencia contra las mujeres y debe atenderse de manera urgente, porque al menos hay 824 mujeres desaparecidas.

Las oficinas de la ONU en México exhortaron a las autoridades a garantizar una investigación efectiva bajo los estándares de la debida diligencia y con perspectiva de género la desaparición y el feminicidio de Mara Fernanda Castilla, garantizando el agotamiento de todas las posibilidades respecto de la autoría y motivos del crimen, y evitando en todo momento la estigmatización de la víctima.

Además, el ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, se manifestó por fortalecer el mecanismo de alerta de violencia de género contra las mujeres, que debe estar acompañado por la erradicación de la impunidad. Reconoció que falta en algunos gobiernos locales la voluntad para erradicar la violencia contra las mujeres. n