¿Fraude 2018?

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Jun 22, 2018

Desde el inicio de la carrera por la presidencia de la República, se comenzó una campaña para generar miedo en los sectores para desacreditar y desprestigiar al candidato que es el puntero en la intención del voto, en los tres debates, se observó una tendencia y una estrategia de todos los candidatos para atacar de forma directa a Andrés Manuel López Obrador, además de que todos los partidos han utilizado los spots y las campañas del miedo contra AMLO.

La mayor parte de los comerciales de los candidatos se han referido a López Obrador en medio de una estrategia de golpeteo mediático, con acciones sincronizadas tendientes a bajar del primer lugar en la intención del voto a López Obrador.

A estas alturas, no les han dado resultado los spots del miedo, con un diseño de spots que ha pretendido involucrar a López Obrador con Hugo Chávez, con Nicolás Maduro, de Venezuela, o con la influencia o apoyo de gobiernos extranjeros, como los rusos o los cubanos.

Las instituciones del Estado han iniciado una estrategia de utilización de bienes públicos en beneficio del candidato oficial, a quien nada saca de un tercer lugar, con una imagen titubeante en su campaña, con un desempeño que lo ha llevado al fracaso y sin ninguna posibilidad de remontar el tercer lugar que llevan las encuestas, aún con la utilización de descalificaciones y guerra sucia.

La población en general percibe el triunfo de López Obrador. El candidato tricolor, quien ya no utiliza el escudo de su partido en su campaña, no ha logrado llenar sus eventos y ha centrado su discurso en atacar a AMLO todos los días, tal como hace 12 años lo ha señalado que es un peligro para México, de ser un candidato del pasado y no encuentra la fórmula correcta para captar la atención de la sociedad y la intención del voto.

Las campañas sucias van acompañadas de una estrategia de reparto de despensas, herramientas de trabajo, tarjetas electrónicas y de una campaña de spot publicitario, de llamadas telefónicas para generar miedos, donde empresarios han tratado de crear una imagen negativa de López Obrador, señalándolo como promotor del vandalismo, como de ser una persona de edad avanzada o las llamadas que se hacen a teléfonos fijos y celulares de amplio espectro donde se acusa al tabasqueño de querer convertir a México en Venezuela o que de ganar, le regalaría el petróleo de México a Rusia.

Los magnates y los hombres de dinero han tomado partido y utilizan sus recursos e infraestructura para las campañas de odio y descrédito para presionar a sus trabajadores para que no voten por López Obrador.

Los dueños del poder económico buscan proteger sus intereses por medio d maniobras para presionar a sus empleados, socios y clientes para no votar por AMLO, amenazándolos que de ganar habría una crisis económica.

Las campañas negras en estos últimos días, se han activado, utilizando todos los tipos de fraudes y de cooptar a dirigentes opositores y a medios de comunicación, se utilizan la estrategia de compra y coacción del voto.

Existen testimonios de que en las zonas suburbanas y rurales se rentan a sus propietarios las credenciales de elector, hasta por 10 mil pesos, con la promesa de regresarlos después de las elecciones; se utilizan los programas sociales, oficiales en algunos casos señalados.

Los empresarios y hombres de negocios de México se encuentran preocupados por la amenaza de perder los privilegios fiscales que han detentado en los últimos años, todo tipo de prebendas, de dinero público, y han beneficiado a la élite empresarias, contabilizados en cientos de miles de millones de pesos.

No se ha podido erradicar la práctica de los fraudes electorales, hoy se pretende cambiar o modificar la voluntad del electorado, hoy el fantasma del fraude electoral está presente, es necesario cuidar cada uno de los pasos de los procesos electorales, desde cuidar las casillas y los votos, evitar a toda cosa que los vicios del pasado se reediten en esta elección, solo se pararía un fraude con la votación masiva.

No se debe aceptar otra caída del sistema como la de 1988, se debe de tener el fluido de dinero y regular la compa de votos, las informaciones sesgadas, las encuestas falsas, el jaqueo y la manipulación digital, el reparto de despensas y tarjetas electrónicas, el evitar que se genere miedo y pánico en la población para que no acuda a votar, la detección de los mensajes apócrifos, en Facebook, Twitter y WhatsApp, para que el miedo y la zozobra no paralicen a la población que hoy por hoy busca un cambio. n