Efectos restitutorios de la suspensión en materia penal

Escrito por  Eduardo López Betancourt Ago 25, 2018

Como es sabido, la suspensión es una institución fundamental dentro del juicio de amparo, por la cual se busca mantener viva la materia del amparo, constituida por las situaciones concretas y específicas que el agraviado pretende preservar. Es requerida particularmente en actos de consumación irreparable, jurídica y materialmente, o de actos de difícil reparación jurídica o práctica.

Según la naturaleza del acto reclamado, la suspensión se decretará de oficio o a petición del quejoso, al cumplirse los requisitos que señale la ley. Una cuestión principal es distinguir que el acto reclamado sea de carácter positivo, pues evidentemente las omisiones no pueden ser objeto de suspensión. De igual modo, el acto debe ser una cuestión futura, puesto que lo ocurrido en el pretérito no puede ser suspendido.

Ha de insistirse en que la suspensión es un medio de protección, que supone precisamente dejar el acto “en suspenso”, en tanto se decide su constitucionalidad, en el entendido de que no puede tolerarse su ejecución si será lesiva irreparablemente para el quejoso. En el caso de la detención, objeto generalizado de reclamo en el ámbito penal, los efectos de la suspensión son peculiares, porque la misma no supone dejar las cosas en el estado en que se encuentran, sino que forzosamente debe retrotraerlas a un momento previo, al establecer la libertad del quejoso, así sea condicionada a los requisitos de ley. Aquí, por la naturaleza de la detención, es evidente que la suspensión debe suponer la liberación.

Usualmente, se ha considerado que la suspensión no puede tener efectos restitutorios, porque en eso consiste propiamente el análisis de fondo de la concesión del amparo. La suspensión no puede decidir lo que se establecería en la sentencia final del juicio de garantías. Así, es común que los órganos judiciales resuelvan que no se debe otorgar la suspensión provisional respecto de actos por ejecutar, en los cuales suspender equivaldría a dar efectos restitutorios a la medida cautelar, los cuales sólo son propios de la sentencia definitiva que se dicte en el juicio de amparo.

Sin embargo, esta posición admite matices, y se reconoce que hay casos en los cuales la suspensión tiene como efectos restituir el goce de un derecho. Es un tema polémico, y al respecto se pronunció recientemente la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al resolver la Contradicción de Tesis 442/2016.

De acuerdo con la jurisprudencia que emana de esa resolución, la Tesis 1a./J. 15/2018 (10a.), publicada el viernes 17 de agosto de 2018, es lícito que se otorgue la suspensión en materia penal, aun cuando tenga efectos restitutorios, como en el caso de actos reclamados como la citación para comparecer a la audiencia inicial de formulación de imputación o la negativa de desahogar pruebas en la averiguación previa.

De acuerdo con el criterio, en la reforma constitucional en materia de amparo de 2011 “se dotó a la suspensión de un genuino carácter de medida cautelar, cuya finalidad es conservar la materia de la controversia y evitar que los particulares sufran afectaciones a su esfera jurídica mientras se resuelve el fondo del asunto.”

En este sentido, se desprende que es posible que la suspensión tenga efectos restitutorios cuando ésta sea procedente de acuerdo con los requisitos de ley. Más aun, no existe razón alguna para que estos efectos no se presenten en la materia penal, pues la Ley de Amparo no establece expresamente que la suspensión en materia penal no pueda restituir derechos.

De ahí que los tribunales de amparo no podrán negar la suspensión sólo por argumentar que su concesión tendría un efecto restitutorio. n