Primera llamada

Escrito por  Esthela Damián Peralta Ago 29, 2018

El presidente electo Andrés Manuel López Obrador lanzó una primera llamada para participar en la consulta ciudadana para definir el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM).

En sus redes sociales, hizo un llamado público para que la gente participe en este ejercicio ciudadano.

Fue claro al señalar que se trata de un tema que es de interés de todos los ciudadanos debido a que involucra el presupuesto nacional, que es de todos los mexicanos.

El presidente electo hizo un primer llamado para que todos los mexicanos participen en la consulta ciudadana que planea realizar, para decidir si detiene la obra del Nuevo Aeropuerto que se construye en Texcoco, lo continúa o lleva la nueva construcción al Aeropuerto Militar de Santa Lucía, en Zumpango, estado de México.

Dijo que es algo muy importante, de interés nacional que implica todos. No sólo a los que lo utilizan para transportarse en aviones, no sólo para los que vivimos en el centro de la República. Es asunto de todos los mexicanos, porque tiene que ver con el presupuesto nacional, y el dinero es de todos, de campesinos, de indígenas, de todas las regiones del país; es presupuesto público, dinero del pueblo.

Aseguró que hay dos opciones, las cuales tienen ventajas y desventajas tanto en costo como ecológicas: construir el aeropuerto en Texcoco o detener esa obra, pararla, cancelarla y hacer dos pistas en el aeropuerto militar de Santa Lucía, con una nueva terminal, y conectar el actual aeropuerto con este nuevo de Santa Lucía, de modo que se tengan estos dos aeropuertos.

Asimismo, remarcó que seguir construyendo el nuevo Aeropuerto en Texcoco tiene ventajas y desventajas, la ventaja es que ya hay un proyecto, las obras están en proceso, ya se invirtieron 60 mil millones de pesos, ejercidos, gastados, y ya hay compromiso por 100 mil millones de pesos más; ya se cuenta con recursos para que en 2019-2020 no se tenga que sacar dinero del presupuesto.

Sostuvo que las ventajas de que se tenga un solo aeropuerto es que se cuente con modernidad en él y con espacio suficiente; sin embargo, indicó que la desventaja que tiene esa obra es, como se ha visto, que se está construyendo no en el mejor lugar. Se está construyendo en un suelo fangoso, es parte del Lago de Texcoco, lo cual implica riesgos de hundimiento.

Mencionó también que el Aeropuerto de Texcoco es una obra muy grande que, aun conduciéndola, administrándola bien, con eficiencia, con honradez, va a costar alrededor de 300 mil millones de pesos; o sea se pensó que iba a costar 130 mil millones, y ya se aumentó el costo, a cuando menos 300 mil millones de pesos, y se terminaría hasta 2024. Todo el sexenio sería para construir esta terminal aérea.

Otro problema que mencionó es que, para funcionar con el nuevo aeropuerto, una vez que esté concluido, hay que cerrar el actual aeropuerto y también el aeropuerto militar de Santa Lucía, por interferencia aérea.

Es decir, dos instalaciones se tienen que cerrar, y se tiene que considerar que las construcciones que se han hecho, las inversiones que se han hecho en esas dos instalaciones, no tendrían ya un uso adecuado.

Sostuvo que se podrían recuperar con la urbanización de los terrenos, tanto del actual aeropuerto, que son como 600 hectáreas, como el terreno de Santa Lucía, que son 3 mil hectáreas, pero se pierden las dos instalaciones aéreas.

La consulta podría hacerla el Instituto Nacional Electoral o un comité de ciudadanos independientes, que se cree para ese fin.

No hay que perder de vista las protestas de organizaciones campesinas para demandar el pago a los propietarios de Los Tlateles, en Chimalhuacán, donde se construirán obras hidráulicas del NAICM.

Los inconformes acusan que en mayo de 2017 firmaron un acuerdo con autoridades federales para el pago de las 650 hectáreas a 238 familias que acreditaron ser propietarias. Pero los funcionarios no han cumplido.

Denunciaron que el actual secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete, no ha querido pagar y sólo les da largas.

El terreno en disputa se ubica entre los municipios de Texcoco y Chimalhuacán, en el estado de México, en el polígono donde se construye el nuevo aeropuerto capitalino. Se prevé que estará destinado a ser zona de mitigación, amortiguamiento y regulación de aguas pluviales para evitar alguna inundación del NAICM. n