¿Sobrerrepresentación en el Congreso?

Escrito por  Isidro Bautista Soriano Ago 30, 2018

Este viernes, hasta las 23:59 horas, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación deberá ratificar o revocar la resolución dictada por su Sala Regional con sede en la Ciudad de México que consistió en regresar a Morena dos diputaciones plurinominales de Guerrero, una de las cuales asignada inicialmente a Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros.

Ambas posiciones de representación proporcional habían sido entregadas al PRI y a Movimiento Ciudadano (MC) por el órgano jurisdiccional de Guerrero, en una acción que fustigó Morena a los cuatro vientos.

Ahora el PRI ha considerado como amañada la sentencia emitida por la citada Sala Regional del Poder Judicial de la Federación, con sumisión a lo que será a partir de diciembre próximo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, ya que debido a la abrumadora votación que obtuvo el 1º de julio pasado prácticamente será un virrey en el país, por alcanzar la mayoría en el Congreso de la Unión, en los congresos de los estados, como Guerrero, en los municipios, etcétera, a tal extremo que puso a temblar a los poderes Legislativo y Judicial, así como al INE.

Tendrá un poder capaz de quitar, ratificar o poner en el cargo a magistrados y ministros, o a los mismos consejeros del INE, en el momento dado, con una facilidad nunca vista. Desde luego que eso mismo hizo el PRI como gobierno federal, pero en la medida en podría hacerlo el político tabasqueño, que gana una elección altamente legitimado, con una autoridad moral y política sin precedente.

Por la información que ha circulado públicamente en los medios de comunicación, se ha llegado a creer que en el caso de la resolución dada por la referida sala hubo influencia política desde lo que será el Ejecutivo federal.

Hay quienes afirman que por intereses políticos y personales puestos en Guerrero, está metida la mano de Irma Sandoval Ballesteros, a quien se le menciona como futura secretaria de la Función Pública de AMLO.

Naturalmente, es hermana del hoy diputado plurinominal electo, señalado abiertamente como el coordinador general que sustituirá a los delegados del gobierno federal en los estados, en un caso que provocó una fuerte polémica, a punto de llegar al hartazgo popular, y por el que, por cierto, finalmente el gobernador Héctor Astudillo salió airoso, luego de que le tocó fijar al respecto la postura de sus homólogos priístas ante el propio presidente electo, quien ya aseguró que ninguno de aquellos estará por encima de los mandatarios de las entidades.

Ha trascendido ampliamente que en lugar de ella, ha operado políticamente su esposo, John M. Ackerman, investigador de la UNAM, ante dicho órgano jurisdiccional, de tal forma que está hecho el anuncio en el sentido de que en la primera semana éste compartirá un evento público con ministros de esa institución.

Si la última instancia jurisdiccional ratifica la sentencia inmediata anterior no faltará quienes afirmen que hubo injerencia exterior, y más ante un pueblo casi entero que se arremolinó y confió ante un compromiso nunca asumido de poner fin a los cochupos dentro del servicio público para el próximo sexenio.

Hay aún tiempo para reflexionar en revocar la resolución si realmente así lo amerita según la Constitución, para evitar una posible sobrerrepresentación, y regresar las curules para que el PRI alcance cinco posiciones plurinominales con Héctor Apreza, Verónica Muñoz, Heriberto Huicochea, Araceli Alvarado y Jorge Salgado Parra, y MC, dos, con Claudia de la O Pineda, ya reinstalada en el cargo. n

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