Cómo poner un alto a la inseguridad en México

Escrito por  Raúl Sendic García Estrada Sep 21, 2018

Cómo poner un alto a la inseguridad en México, este libro nos brinda la oportunidad de entender este grave problema y validar que, a pesar del creciente aumento de las cifras negativas, existen soluciones fiables.

Cada mañana nos despertamos con una ola de noticias sobre la inseguridad que priva en nuestro país: robos, asesinatos, secuestros, violaciones, hurto de mercancías, saqueos… la lista es interminable. Lejos de que se reduzcan estos actos, que son los que más lastiman a una sociedad y que inhiben su crecimiento económico, las cifras negativas empeoran año con año.

Gracias a sus más de 30 años de experiencia en el ámbito de la seguridad, Alejandro Desfassiaux nos ofrece una amplia retrospectiva de la problemática actual, para ayudarnos a entender algunas de las causas que nos han llevado a vivir con un tremendo miedo y a pensar en más de una vez que la inseguridad, creciente y lacerante, no tiene solución.

Las cinco propuestas que el autor da a conocer en este ejemplar dejan en claro que lo único que no podemos hacer, ni como ciudadanos y mucho menos como autoridades, es caer en este pensamiento fatalista. Su promesa literaria explica a detalle cómo es posible reducir los niveles de inseguridad en el corto plazo y eliminarla en un futuro cercano.

Alejandro Desfassiaux estudió en la Universidad Militar Latinoamericana y en la Universidad Anáhuac. Cuenta con posgrados en alta dirección y estudios internacionales sobre crimen organizado y seguridad pública por la Universidad Iberoamericana, el Instituto de Capacitación de la PGR, el Colegio de Ciencias Penales y la American Society for Industrial Security, de la que fue presidente en 1988. También ha presidido el Colegio de Investigaciones Criminales y ha sido columnista en temas de seguridad en diarios como El Financiero y Summa, y en revistas como Mundo Ejecutivo y Alto Nivel. Impulsor del uso de tecnología para seguridad privada, con las aplicaciones Smart Safe y ProteGM, que permiten conocer zonas de alto riesgo y cuentan con botón e pánico. En 2013 publicó el libro Tu seguridad: mitos y realidades de la seguridad privada. Actualmente es presidente fundador y consejero del Consejo Nacional de Seguridad Privada, AC.

La violencia, la inseguridad y el crimen organizado se han apoderado del país como lo señala el autor y ha sacudido a la sociedad mexicana, no se respetan edad, censo, edad, forma de vida, preferencia política y religión.

El combate a los delitos ha sido una prioridad para el gobierno federal pero al mismo tiempo es una amenaza para la población, así como los delitos, robo con violencia y sin violencia, asaltos a bancos, homicidios, extorsión, daño a propiedad privada y el secuestro, que se han disparado en los últimos 18 años.

Ha aumentado la tasa de incidencia delictiva, según las fuentes del INEGI en encuestas de victimización y percepción sobre seguridad pública sobre 2016 y 2017.

El autor señala que no puede hablarse de México como un Estado fallido, pero si las estructuras de seguridad, inteligencia y justicia se encuentran sobrepasadas y corrompidas. Desde 2008 académicos, militares estadunidenses, incluso la CIA, han afirmado que México es un Estado fallido, fracasado y al borde del caos.

La discusión ha señalado que México es un Estado solo parcialmente fallido, fracasado.

Existen amenazas a la seguridad nacional, para José Elías Romero, especialista en materia penal, señala que el deterioro de la seguridad en el país inicia en 1952 durante la administración de Adolfo Ruiz Cortines, así lo explican en el libro Los desafíos de la seguridad pública en México, los especialistas señalan más de medio centenar de causas, como las históricas: frustraciones ancestrales, composición étnica de la población, predisposición congénita, condiciones geográficas e incluso las alteraciones climatológicas, las de la naturaleza económica como el desarrollo económico desigual, el desempleo o subempleo, la falta de expectativas profesionales, la insuficiencia retributiva del salario y los nuevos patrones de consumo.

En la parte social, habla de una deficiente planeación urbana de la población, de la mala canalización del ocio, de la desintegración familiar y otras más del orden político administrativo, como la corrupción, la incompetencia policial, el abandono presupuestal, el abandono administrativo, la falta de voluntad política para combatir la delincuencia, la insuficiencia de los centros de readaptación, la benevolencia de las penas, la deficiente legislación y los procedimientos en materia penal, tortuosos e incomprensibles, se han señalado también causas de naturaleza cultural, bajo nivel educativo, cultura de la impunidad, crisis de valores, la promoción de la violencia en los medios, las tesis místicas que lo atribuyen a una era apolítica a la destrucción final. n