A salvo recursos petroleros

Escrito por  Esthela Damián Peralta Oct 03, 2018

Luego de un largo proceso negociador, finalmente México, Estados Unidos y Canadá lograron suscribir un nuevo acuerdo comercial, que en el caso de nuestro país otorga certidumbre financiera.

Justo es reconocer la contribución que hizo el próximo gobierno federal, que encabezará Andrés Manuel López Obrador, para destrabar las negociaciones y lograr la integración de Canadá.

Horas después de finalizar el proceso de negociación, el presidente electo destacó la actitud del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, a quien calificó como un visionario y tolerante por aceptar modificaciones.

Reconoció el papel destacado en esta negociación del presidente Enrique Peña Nieto; el papel destacado, visionario, tolerante del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el papel del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, que con mucho oficio insistió en el diálogo hasta lograr que las tres partes continúen en este acuerdo general.

Ciertamente, si no se hubiese logrado el acuerdo, daría mucha incertidumbre. El próximo gobierno ya pasó una prueba importante, sin haber tomado posesión de la Presidencia.

Andrés Manuel López Obrador dijo estar convencido de que en la negociación del nuevo acuerdo comercial, su equipo de transición tuvo una participación responsable, pero no tan pasivo.

López Obrador expresó su apoyo total al tratado por tres motivos: mejora las condiciones salariales para los trabajadores de la industria automotriz, deja a salvo la soberanía en materia petrolera y da certeza a las inversiones de mediano y largo plazos.

Reveló que inicialmente Estados Unidos pretendía que se incluyera un capítulo para convertir a Norteamérica en una sola potencia energética, lo que comprometía los recursos petroleros de nuestro país.

También reconoció que hubo momentos tensos en la negociación, y de lo cual fue enterado por Peña Nieto, por lo que instruyó a Marcelo Ebrard a acudir a Los Pinos.

Dijo que hubo comunicación con el gobierno del presidente Peña Nieto, siempre se trató del acuerdo comercial. Fue el tema en la agenda, y en un momento, cuando estaba a punto de concluirse el plazo para el acuerdo con el gobierno estadunidense, que estaba difícil la negociación, recibió una llamada del presidente Peña por teléfono y se estableció comunicación. Fue entonces que Marcelo Ebrard fue a Los Pinos; al final, se resolvió la diferencia también porque dio su aval el presidente Donald Trump.

Por su parte, Jesús Seade, jefe negociador del nuevo acuerdo comercial del equipo de transición, afirmó que ese instrumento creará proteccionismo en la región, aunque México tendrá un área de oportunidad para atraer inversiones.

Comentó que el acuerdo comercial logrado entre México, Estados Unidos y Canadá convierte a nuestro país en el más competitivo de las tres naciones.

El nuevo Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá, que se prevé remplace al vigente Tratado de Libre Comercio de América del Norte, permitirá el fortalecimiento del mercado interno y una apuesta al capital humano; propicia certidumbre en los mercados financieros e inversión y la creación de empleos.

El próximo canciller, Marcelo Ebrard, reconoció que también implicará retos para que las pequeñas y medianas empresas puedan exportar a Estados Unidos, principalmente.

Algunas nuevas disposiciones, como los cambios en reglas de origen, pueden presentar retos de adaptación para las empresas, en particular para las pequeñas y medianas. Es por eso que el gobierno electo buscará impulsar una nueva política industrial activa para fortalecer el mercado interno de la mano del sector privado.

Indicó que, con el cierre de esta negociación, se protegieron los recursos petroleros y rectoría sobre actividades conexas al sector energético de México.

Mediante el acceso al mercado más grande del mundo se permitirá la modernización y diversificación del sector productivo y mantener la competitividad de la industria manufacturera. Se incluyó un apartado de excepción para la protección de la diversidad cultural de México, su dimensión creativa y simbólica. El acuerdo recoge la agenda de los derechos de los trabajadores y la libertad sindical.

Ahora seguirá la etapa de ratificación de los acuerdos y la firma por los actuales mandatarios de México, Estados Unidos y Canadá, lo cual podría ocurrir el 29 de noviembre en Buenos Aires, Argentina. La entrada en vigor del nuevo acuerdo comercial podría ser en el segundo semestre de 2019.

El nuevo Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá prohíbe a México, Estados Unidos y Canadá realizar cualquier acuerdo comercial con países que no tengan una economía de libre mercado, que otorguen subsidios o pongan en riesgo la planta productiva de América del Norte, como pueden ser los casos de China o, incluso, Venezuela.

El apartado 10 del capítulo 32 del Usmca, relativo a los países que no fomentan la libertad de mercado, establece que, en caso de que alguno de los tres socios tenga la intención de realizar cualquier acuerdo comercial con un país que no sea promotor del libre comercio, se dará por terminada la relación trilateral.

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón, precisó que existe el compromiso de los tres gobiernos de no firmar acuerdos comerciales con estos países, donde la competencia sea inequitativa y afecte a las empresas nacionales, así como a los empleos. n