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Jurisprudencia sobre apelación en el sistema acusatorio

Escrito por  Eduardo López Betancourt Oct 20, 2018

La apelación es el medio impugnativo más generalizado, que se interpone ante la instancia superior jerárquicamente al tribunal que ha emitido la resolución, con el fin de que el superior determine si se revoca, confirma o modifica la resolución. El recurso de apelación sólo es procedente en los casos en que expresamente lo señala la ley. En el caso del sistema acusatorio, al haber distintas figuras jurisdiccionales, se establecen con distinción cuáles son las resoluciones que resultan apelables de cada una de estas.

Así, el artículo 467 del Código Nacional de Procedimientos Penales apunta cuáles resoluciones emitidas por el juez de control son apelables; mientras el artículo 468 se refiere a las resoluciones apelables del Tribunal de Enjuiciamiento.

Respecto a la sustanciación del recurso, se presentará por escrito. Como en otras muchas materias, las reglas subsiguientes del Código son poco claras; se señala que una vez decidida su admisión, el tribunal de alzada competente podrá decretar lugar y fecha para la celebración de la audiencia, en caso de que las partes manifiesten en sus escritos de interposición, contestación o adhesión, según corresponda, su deseo de exponer oralmente agravios, o cuando así lo considere.

Una vez abierta la audiencia, se concederá la palabra a la parte recurrente para que exponga sus alegatos aclaratorios sobre los agravios manifestados por escrito, sin que pueda plantear nuevos conceptos de agravio (artículo 477 CNPP). Concluida la audiencia, la sentencia se podrá dictar de plano, en la misma vista, o por escrito dentro de los tres días posteriores (artículo 478).

Debido a la redacción, no queda claro si la audiencia deberá celebrarse en todo caso, o sólo cuando las partes deseen formular alegatos orales. Sobre el tema, el Segundo Tribunal Colegiado del Segundo Circuito recientemente publicó una jurisprudencia, la tesis II.2o.P. J/12 (10a.), en la que se afirma de manera categórica que la audiencia de apelación deberá realizarse en todo caso, no siendo su celebración una facultad potestativa del órgano judicial.

De acuerdo con la tesis, publicada el 5 de octubre de 2018 en el sistema informático con el número de registro 2018037, el artículo 476 del Código Nacional de Procedimientos Penales señala que existen dos momentos para celebrar la audiencia de alegatos aclaratorios de agravios: a) dentro de cinco y quince días de que fenezca el plazo para la adhesión; o b) dentro de los cinco días después de admitido el recurso principal.

De acuerdo con el órgano de amparo, con independencia de que existe la posibilidad para las partes intervinientes de solicitar una audiencia de aclaración de agravios, queda establecido que “el tribunal de alzada tendrá que emitir su resolución en forma oral, en la que exponga los sustentos jurídicos y consideraciones en las que fundamente su decisión judicial”. La “interpretación armónica” del artículo 476, en relación con los diversos 4o., 52, 58 al 63, 67, 477 y 478 del propio Código, dispone que la celebración de la audiencia “no puede constituir o representar una facultad conferida a las partes ni al tribunal de alzada”. Esa prerrogativa “únicamente se ciñe a la expresión en audiencia de alegatos aclaratorios, no para decidir si se dicta sentencia en forma oral o por escrito”.

En consecuencia, en respeto al principio de oralidad e inmediación, el tribunal entiende que para la apelación tienen que darse dos audiencias: “la de aclaración de agravios o alegatos aclaratorios y la de fondo, sin perjuicio de que en la primera el tribunal de alzada pueda resolver de plano el fondo del asunto”.

De este modo, este tribunal niega la posibilidad de que el recurso de apelación se resuelva sin la celebración de ninguna audiencia pública, por considerar que eso vulneraría los derechos fundamentales. n