Ganó Santa Lucía

Escrito por  Esthela Damián Peralta Oct 31, 2018

Sobre la consulta ciudadana para definir el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, los ciudadanos finalmente se decidieron por la base aérea de Santa Lucía.

En este ejercicio ciudadano ganó la opción de reacondicionar el actual aeropuerto de la Ciudad de México y el de Toluca y construir dos pistas en la base aérea de Santa Lucía.

Enrique Calderón Alzati, presidente de la Fundación Rosenblueth, detalló que en total se emitieron más de 1 millón de votos.

310 mil se inclinaron por la opción de continuar el Aeropuerto en Texcoco mientras que 747 mil opinaron en favor de que se inicien los estudios para el aeropuerto en Santa Lucía.

29 por ciento son los que votaron por Texcoco y 69.95 los que votaron por Santa Lucía.

La mayor participación fue en la Ciudad de México, seguida por el estado de México, Veracruz y Jalisco.

Apenas el lunes pasado, el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, confirmó que su decisión es obedecer el mandato de los ciudadanos y anunció la construcción, en tres años, de un aeropuerto internacional en la base militar de Santa Lucía con el que, aseguró, se resolverá el problema de la demanda en definitiva, para 40 o 50 años.

Dijo estar ciento por ciento seguro de que esa es la solución y aclaró que a partir de ahora no habrá toma ni secuestro del gobierno por el poder económico.

El político tabasqueño consideró normal la depreciación del peso en las horas posteriores a la consulta sobre el aeropuerto y tras su anuncio.

Sostuvo que no hay nada que temer y consideró que la caída de la moneda, este ambiente de zozobra, de miedo que crearon, no puede atribuirse a la consulta.

Además, reviró con amplitud las críticas de los empresarios al afirmar que no engañó a nadie, que tiene autoridad moral.

Advirtió que el gobierno no estará al servicio de una minoría, sino que prevalecerá, guste o no, el interés general. Consideró inimaginable pensar en un Estado supeditado a los mercados financieros… Al respecto, sentenció que desde ahora hay una frontera entre el poder político y el económico.

Asimismo, López Obrador ofreció a los empresarios liquidar los contratos vigentes de las obras en Texcoco, o bien que participen en el proyecto de la nueva terminal en Santa Lucía que, anunció, será administrada por el gobierno federal a través del Grupo Aeroportuario de Ciudad de México (GACM).

Afirmó que desde el punto de vista técnico es viable el proyecto en Santa Lucía y que sus operaciones no interferirán con las del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, además de que el plan integral costará menos de 100 mil millones de pesos. A partir de ahora se iniciará el estudio para el rediseño del espacio aéreo en el valle de México.

López Obrador resaltó que la decisión es una muestra de que su gobierno no admitirá presiones de nadie.

Una vez que la clase empresarial salió a cuestionar el resultado de la consulta –que decidió por Santa Lucía y suspender Texcoco–, el presidente electo preguntó: “¿Quién manda? ¿No es el pueblo, los ciudadanos? ¿No es eso la democracia? Ese es el cambio. Entonces, se acabó el predominio de una minoría y la vinculación del poder económico y político; que el gobierno esté sólo al servicio de un grupo. El gobierno es de todos, representa a todos, y estoy seguro que se entenderá. Cuesta trabajo, porque no termina de desaparecer lo antiguo, lo viejo, lo anacrónico”.

Con todo, añadió, su percepción es que los empresarios aceptarán un acuerdo. Dijo que “lo que he percibido es una disposición a un arreglo, porque no van a perder, es decir no ha habido una oposición al gobierno electo, ni al procedimiento de consulta”.

Ratificó que los intereses de las empresas e inversionistas están a salvo, pues hay fondos en el fideicomiso actual que respaldan los compromisos en contratos e inversiones. Además, existe el respaldo, el aval, la autoridad moral y política del próximo gobierno, de atender cualquier reclamación.

El presidente electo encargó a Javier Jiménez Espriú, próximo secretario de Comunicaciones y Transportes, el diálogo con los empresarios y contratistas.

Precisó que Riobóo sólo es asesor y no podrá participar en la licitación de Santa Lucía. Incluso afirmó que la suspicacia sobre su intervención en favor de ese proyecto la crearon los que están en favor de Texcoco.

También se comprometió a que en tres años estarán construidas las dos pistas adicionales en Santa Lucía, así como un carril confinado del AICM a la base aérea, y que el proyecto aeroportuario del valle de México quedará integrado con el de Toluca, que está subutilizado y al que se facilitará el traslado con el tren.

Informó que negociará una disminución de la tarifa por el uso de aeropuerto (TUA) en Toluca, con objeto de reducir las tarifas aéreas.

Celebró incluso que con la decisión en favor se Santa Lucía se salva el lago Nabor Carrillo y no se va a ahuyentar a los patos, a las aves.

Finalmente, explicó que se estudiará el destino de los terrenos de la obra detenida, aunque consideró que podría dedicarse a un gran centro ecológico, deportivo. n