Breve detalle de la Policía Comunitaria

Escrito por  Sergio Ferrer Nov 05, 2018

En la Montaña hay personas de diversas comunidades para las cuales el honor, el deber comunitario y el respeto a un uniforme de policía comunitario representa una lucha digna sin tantos paradigmas más que el proteger a sus familias y defender su territorio.

Otrora, existe una línea perversa que desde las entrañas ocultas del poder infiltra, arremete, descalifica los esfuerzos de los pueblos por brindar seguridad y justicia, dando pie a la criminalización, a la presunta ilegalidad y a la confusión en el contexto de una realidad violenta, la cual no parece querer frenar.

Organizaciones y consejeros del Territorio Comunitario enviaron un comunicado el que, entre otras cosas, alerta que en la “Casa Matriz de la Crac-PC (Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, Policía Comunitaria), en San Luis Acatlán... el gobierno del Estado, a través de César Flores Maldonado, ha metido las manos, ha estado instruyendo y condicionando a algunos ‘consejeros regionales’ (no todos éstos han sido ratificados en ese nombramiento), así como a los actuales coordinadores de la Casa Matriz, para que actúen contra los principios comunitarios, contra el reglamento interno y contra los altos valores que durante 23 años han mantenido en pie esta Casa de Justicia”.

El escrito da cuenta del descontento de varios activistas e integrantes de la Policía Comunitaria frente a la presencia de Maldonado en el aniversario de la Crac-PC, porque, según afirman, el personaje que ha ido comprando terrenos en los bienes comunales de Cacahuatepec y generando división entre los pobladores, sería el “arquitecto de la matanza del 7 de enero de 2018 en La Concepción, Acapulco, que cobró 11 vidas, entre ellos policías comunitarias, y que actualmente tiene a 19 de nuestros compañeros del Cecop y Crac-PC recluidos en el Penal de Acapulco”.

La fortaleza simple de la Crac-PC existe por las formas comunitarias vigentes en los pueblos indígenas, por una buena fe de quienes saben que servir al pueblo es una gran responsabilidad, siempre, así como por su pilar máximo, que son las asambleas; sin embargo, al tener esta apertura y sensatez fuera de las estructuras policiacas del Estado, las hace blanco de gente preparada con estrategias de contrainsurgencia o víctimas de ambición o poder.

Es por eso que en el comunicado enviado, el mensaje de la base es: “Desde nuestras regiones, desde nuestras casas de justicia, desde nuestros comités de enlace, desde nuestras comunidades, desde nuestras organizaciones, desde nuestras trincheras, decimos públicamente y sin miedo: no vamos a permitir que el gobierno del estado arruine a la Crac-PC. Defenderemos nuestro territorio comunitario y a nuestros compañeros que nos consta su integridad. Defenderemos como nos enseñaron nuestros padres y nuestras abuelas a defender lo que es nuestro y nadie tiene el derecho a quitarnos: nuestras tierras y todo lo que hay y debe permanecer en ellas: paz y justicia. No es otra nuestra causa ni otra nuestra consigna: Paz y justicia para nuestros pueblos; y si el gobierno intenta arrebatárnosla, saldremos a defenderla con nuestras vidas, de las cuales responsabilizamos desde este momento al gobierno del estado de Guerrero, sus operadores y secuaces”.

¿Por qué insistir, gobernador, en la desarticulación y deslegitimación de la Policía Comunitaria, siendo que es un ejemplo digno cuando es auténtico y respetado desde su raíz? ¿Por qué no atender, por ejemplo, las denuncias de Luis Castillo, públicas enTwitter, que ha vertido contra el integrante de la Policía Ministerial Esteban Maldonado?

Es necesario que las comunidades que son parte del sistema comunitario sepan, se comuniquen y se corra la voz de la necesidad de hacer asambleas, de pedir cuentas a los coordinadores, de sentirse orgullosas y orgullosos de lo que han mantenido por 23 años.

También, aquellas personas que han tomado el ejemplo de dignidad de la Crac-PC, para quienes representa un punto de referencia para brindar seguridad a sus comunidades, no se dejen cooptar por la delincuencia, ni por el gobierno. Que sean luchas justas que abran el paso a la justicia y cierren la puerta a los feminicidios, a las matanzas, al miedo.

Se sabe que en el otro polo están aquellos que quieren el caos para meter la mina, el caos para establecer zonas económicas sin reconocer la violencia de las regiones; se sabe que son reales los planes neoliberales y burdos contra la población, pero también se sabe de la valentía e historia de las y los guerrerenses que no se dejan vencer. n